188.
En agosto de 1986 Jaime Pardo Leal y Pedro Nel Jiménez, recibieron una carta anónima con
fecha de 5 de agosto de 1986 del municipio de Fusagasugá, en la que les informaban sobre actividades del
Ejército Nacional en el Meta, encaminadas a:
(…) acabar con los militantes de la UP y los militantes de las FARC, así como lo hicieron con
Rafael Reyes Malagón, por quien pagaron $300.000 (…) También no sobraría en manifestarles,
de que sus jefes más inmediatos de estos asesinos que integran este grupo, son un Teniente y
un Dragoniante de la Policía Llanos Orientales, quienes permanecen día y noche en el B.2 de la
Séptima Brigada con la complicidad del Comandante de la Policía. Creamelo Doctor Pardo Leal
y Pedro Nel Ovando Jiménez, de que si no se cuidan, los próximos muertos serán ha (sic) saber:
Ustedes dos, Rojas Puyo, Jorge González y el señor Yaya…
189.
Según nota de prensa de la revista Semana, el 13 de agosto de 1986 el General Fernando
Landazábal, ex Ministro de Defensa, en un comunicado aseguró que no se debía romper por ahora el pacto
bipartidista para gobernar ya que “el verdadero enemigo” era la UP y “su brazo armado” las FARC. Landazábal
definió a ese “enemigo” como “agazapado tras los montes, con las armas de la muerte en las manos, vestido de
túnicas blancas en los salones de las corporaciones públicas…”. Asimismo, el General se refirió a los
planteamientos del ex presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, afirmando que “una paz comunista produce
más muertes que una guerra anticomunista”. Dichas declaraciones fueron luego referidas por dirigentes de la
UP como inspiradoras de los crímenes en su contra.
190.
El 1 de septiembre de 1986 Pedro Nel Jiménez, fue a recoger a su hija de 9 años al Colegio
Normal Nacional, ubicado en la vía al municipio de Puerto López, en Villavicencio, cuando fue abordado por dos
hombres desconocidos que se movilizaban en una motocicleta de color negro, marca Yamaha, quienes
dispararon contra el señor Jiménez en varias oportunidades y luego, según información publicada en varios
medios de comunicación y en la narración de los hechos del Centro de Memoria de la Alcaldía de Bogotá, salieron
en dirección a la Brigada VII, a donde algunos testigos les vieron entrar.
191.
Diversas fuentes indican que el 3 de septiembre de 1986, durante el sepelio masivo y de
protesta por el crimen de Jiménez, se realizaron permanentes seguimientos militares y al llegar al cementerio,
un grupo de seis hombres armados detuvieron y desaparecieron forzadamente a dos militantes de la UP del
departamento del Guaviare, Jair López y Críspulo Hilario Muñoz, que habían ido a Villavicencio a participar en
el funeral del señor Jiménez. Estos militantes fueron asesinados y sus cadáveres encontrados con señales de
tortura en la vía que comunica a Villavicencio con el municipio de Acacías, el 5 de septiembre de 1986.
192.
El asesinato de Pedro Nel ocurrió justamente en momentos en que en Bogotá estaban reunidos
algunos dirigentes de la UP con el Ministro de Gobierno Fernando Cepeda Ulloa en su despacho, para denunciar
y hacer peticiones a raíz de la serie de asesinatos de activistas de la UP en diferentes zonas del país, siendo
Leonardo Posada, Representante a la Cámara por Barrancabermeja, la hasta entonces última víctima del partido,
asesinada apenas 40 horas antes del asesinato de Jiménez.
193.
El 11 de septiembre de 1986 la Comisión para la investigación de la muerte del senador Pedro
Nel Jiménez, dirigió un informe al Procurador General de la Nación, Carlos Jiménez Gómez, en el que se afirma
en uno de los acápites que “es de anotar que al haberse efectuado un cotejo de los retratos hablados de la persona
que disparó contra el doctor JIMÉNEZ OBANDO y del efectuado en la ciudad de Barrancabermeja sobre el que
disparó al doctor LEONARDO POSADA permitieron establecer que se trató del mismo sicario”. En el mismo
informe se hizo referencia a que según declaración de un alto mando de la Policía de Villavicencio, quien pidió
su reserva de identidad, “la muerte del doctor PEDRO NEL JIMENEZ OBANDO, había sido ordenada por la
oligarquía del Meta con apoyo de las Fuerzas Armadas”.
194.
La Comisión toma nota que de acuerdo con información aportada por la parte peticionaria,
desarrollada también en la nota “El crimen de Pedro Nel Jiménez” del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación
de la Alcaldía Mayor de Bogotá, dentro de la investigación se conocieron varias declaraciones que sindicaron al
Teniente Miller Tarcisio Coy Núñez, Jefe de Inteligencia de la Brigada VII, como el militar que dio la orden de
asesinar al recién electo senador de la UP y que según los archivos policiales, la medida fue ejecutada por los
37