5 e) Pudo identificar a los atacantes como personas pertenecientes al “oficialismo o Chavismo”, porque había una coordinadora con una franela que decía “Coordinadora Simón Bolívar, Bolivariana de Venezuela” y además “porque usaban aparte de eso un carné que decía ‘MVR’ [y] que más de veinte personas […] usaban ese carné [con ese] emblema [de] MVR [y que] tenían la consigna de que ‘Viva Chávez’, ‘Fuera los Medios’ y ‘se van porque los vamos a golpear a todos’”. f) Los periodistas “est[án] saliendo a la calle con mucho temor [e] inseguridad, porque no t[ienen] nadie que [l]os resguarde […] y sin embargo t[ienen] que salir a la calle a hacer [su] trabajo […] y la única seguridad que […] t[ienen] es un chaleco antibalas […] una cámara antigas y […] un casco […] de protección de [su] cabeza, […], porque del resto no t[ienen] ninguna [protección]”, además de que el chaleco, la máscara antigas y el casco se los provee la empresa para la que trabajan. g) No ha recibido protección alguna por parte de funcionarios policiales del Estado venezolano en virtud de las Medidas Provisionales adoptadas por la Corte el 27 de noviembre de 2002. h) Ningún funcionario de la policía del Municipio Libertador del Distrito Capital, de la DISIP, de la Cancillería de Venezuela, ni otros funcionarios o agentes del Estado venezolano, lo han invitado a planificar su protección personal en cumplimiento de las Medidas Provisionales dictadas por la Corte. i) No ha sido llamado por el Ministerio Público de la República Bolivariana de Venezuela a ninguna reunión de trabajo o a rendir declaración en relación con las investigaciones relativas a las denuncias de las amenazas y los ataques que ha sufrido. 15. El testimonio de Luisiana Ríos, presentado en la referida audiencia pública, que se resume a continuación: a) Es licenciada en comunicación social, reportera de Radio Caracas Televisión en Venezuela y cubría las noticias del Presidente de la República, Hugo Chávez. “A partir de comienzos del año 2002, el 20 de enero, fue la primera agresión contundente que [ella] recib[ió], esto fue en el Observatorio Cajigal, una dependencia militar donde el Presidente de la República iba a realizar su programa radial que hace todos los domingos y a [ella le] tocaba cubrir esa noticia”. Afirmó que al llegar la “reconocieron y empezaron a gritar[les], a dar[les] golpes en el vidrio, a decir[les] ‘palangristas’, [que] es el peor insulto que puede recibir un periodista porque son aquellos periodistas [a los] que les pagan por dar informaciones falsas, [les] dijeron ‘vende patrias’, que [dijeran] la verdad […]”. b) En vista de la situación trató “de pedirle ayuda a los guardias y ellos no [la] dejaban entrar, entre tanto las personas [l]e gritaban, [la] golpeaban, [l]e pegaban, eran como una cincuenta personas, […] y empezaron a gritar ‘no pasarás’ y todos coreaban ‘no pasarás, no pasarás porque tú tienes que decir la verdad’”. Agregó que ella “le rogaba […] al funcionario de la Guardia de Honor que [la] dejara pasar porque sino [la] iban a matar allí. En vista de [su] desespero […] [l]e dieron acceso, […] habló con el encargado de la seguridad y él [l]e dijo que […] el Presidente iba a caminar por esa zona

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