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delitos contra la seguridad e integridad del Estado. Le correspondió como juez
calificar el mérito legal de la investigación del proceso penal contra el Coronel
Eduardo Herrera Hassán, a raíz de la toma del cuartel de la Fuerza Pública en
Tinajitas y la sede central de la Policía Nacional. El expediente ingresó a la oficina en
julio de 1992 y “fue calificado mediante un auto mixto con llamamiento a juicio y
sobreseimiento provisional el 15 de marzo de 1993”. En el proceso adelantado con
ocasión del supuesto golpe de Estado fueron vinculados exmilitares. No recordó que
se hubiera vinculado a algún trabajador. Como juez tenía la facultad de ordenar al
Ministerio Público que ampliara las sumarias para establecer si había participación de
personas adicionales a las indagadas pero no ejerció tal facultad por considerar que
no había mérito. La administración de justicia panameña descartó que los hechos
del 4 y 5 de diciembre, protagonizados por el Coronel Herrera Hassán, constituyeron
el delito de rebelión. Concurrió con el criterio de la Fiscalía Novena en que el acto
constituía delito de sedición. En el año 1995 el Gobierno Nacional emitió un decreto
mediante el cual se indultaron a todos los “llamados a juicio” en el proceso, con
excepción del señor Eliécer Bernal.
e.
Declaración de Manrique Mejía, cotizador del Departamento de
Proveeduría
del
Instituto
de
Recursos
Hidráulicos
y
Electrificación (IRHE) de 1977 a diciembre de 1990
Desde 1986 hasta 1990 tuvo una licencia permanente como dirigente sindical. En
1990 participó en la Coordinadora de Sindicatos de Empresas Estatales como
miembro de la Junta Directiva del Sindicato del IRHE. El 16 de octubre de 1990
dicha Coordinadora presentó a la Presidencia de la República las siguientes
peticiones: la no privatización de las empresas estatales, la no reforma a la ley de la
Caja del Seguro Social, el pago de las bonificaciones y el décimotercer mes, el cese
de los despidos de los dirigentes de las empresas estatales, y que se atendieran los
reclamos de los estudiantes del Instituto Nacional y de los desplazados de guerra del
Chorrillo. El 16 de noviembre de 1990 el Gobierno informó que había decidido
rechazar las peticiones de la Coordinadora de Sindicatos de Empresas Estatales.
Dicha Coordinadora, el 17 de noviembre de 1990, acordó llevar a cabo una marcha
para el 4 de diciembre de 1990 y un paro de 24 horas el día siguiente, con el fin de
que el Gobierno recapacitara sobre el plan económico que iba a implementar y que
haría mucho daño a la población. El 4 de diciembre de 1990 en la mañana los
dirigentes se distribuyeron en los distintos centros de trabajo, a fin de invitar a los
trabajadores a que participaran en la marcha, la cual salió a las 16:30 horas de la
Iglesia del Carmen y recorrió la Vía España hasta la Plaza 5 de Mayo, donde se iba a
efectuar un mitin. La marcha fue pacífica, sin incidentes, y fue escoltada “por
miembros del tránsito de la Policía Nacional”. No hubo planteamiento alguno en esa
manifestación que se relacionara con la forma de Gobierno. La Coordinadora de
Sindicatos de Empresas Estatales no tuvo conocimiento de la toma del cuartel
protagonizado por el Coronel Herrera Hassán antes de la realización de la marcha. Al
terminar la marcha tuvieron un mitin que terminó más o menos a las 7 de la noche.
Al finalizar el mitin los dirigentes tuvieron una reunión para evaluar el resultado de la
marcha. Después de las 10 de la noche de ese mismo día se enteraron por la radio
que el Coronel Eduardo Herrera Hassán se había escapado, y que varios personeros
del Gobierno trataban de vincular su fuga con la marcha de los trabajadores. La
vinculación que se hiciera del movimiento sindical con el levantamiento del Coronel
Herrera Hassán fue determinante para la decisión de suspender el paro programado
para el 5 de diciembre de 1990, decisión que se tomaría a las 7 de la mañana del día
5, según cómo se desenvolvieran los acontecimientos. Fue entonces cuando se
acordó suspender el paro. Debido a la distancia de los centros, la suspensión del
paro se demoró como hasta el medio día. No conoció personalmente al Coronel