4
Comparto la decisión de la Corte de abstenerse de declarar violado el artículo 26 de la
Convención Americana, pero las razones que me llevan a ello son distintas a las
planteadas en los considerados de la Sentencia.
En el presente caso y por motivos ya expuestos, la Corte no entró a pronunciarse
sobre el fondo de la cuestión de cuáles eran, dentro del marco del ordenamiento
jurídico interno, los derechos de los cinco pensionistas, ni entró a determinar si la
reducción pensional correspondió a una interpretación válida del verdadero alcance de
las disposiciones legales preexistentes, o a una modificación (más exactamente, a una
reducción) de los estándares normativos de reconocimiento y pago del derecho a la
pensión. En esas circunstancias, la Corte carecía de una base sólida para declarar
violado el artículo 26 y eso es lo que ha debido argumentarse para actuar en
consecuencia.
El Tribunal razona de una manera diferente. Señala que el desarrollo progresivo de los
derechos económicos, sociales y culturales se debe medir en función de la creciente
cobertura de los mismos sobre el conjunto de la población, y no en función de las
circunstancias de un muy limitado grupo de pensionistas, no necesariamente
representativos de la situación general prevaleciente.
La referencia al hecho de que las cinco víctimas de este caso no son representativos
del panorama que conforman los pensionistas de Perú es pertinente no lo son ni por
su número, ni por el monto de las pensiones que han recabado.
Sin embargo, el razonamiento según el cual solo sería procedente someter al test del
artículo 26 las actuaciones de los Estados que afectan al conjunto de la población, no
parece tener asidero en la Convención, entre otras razones porque la Corte
Interamericana no puede ejercer a diferencia de lo que ocurre con la Comisión una
labor de monitoreo general sobre la situación de los derechos humanos, ya sean los
civiles y políticos, ya sean los económicos, sociales y culturales. El Tribunal solo puede
actuar frente a casos de violación de derechos humanos de personas determinadas, sin
que la Convención exija éstas tengan que alcanzar determinado número.
Carlos Vicente de Roux Rengifo
Juez
Manuel E. Ventura Robles
Secretario