-31la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos emitió un informe
especial “sobre las desapariciones forzadas de las niñas Ernestina y Erlinda Serrano
Cruz, su impunidad actual y el patrón de la violencia en que ocurrieron tales
desapariciones”. En dicho informe la Procuraduría, inter alia, describió el patrón de
desaparición forzada de niños y niñas ocurrido durante el conflicto armado y realizó
un análisis detallado sobre la impunidad del caso de las hermanas Serrano Cruz.
48.6) La Asociación Pro-Búsqueda ha recibido alrededor de 721 solicitudes de
búsqueda de niños y niñas desaparecidos durante el conflicto armado, de las cuales
ha resuelto aproximadamente 246. La Asociación Pro-Búsqueda ha encontrado niños
y niñas en distintas situaciones: integrados en una familia en El Salvador y en el
extranjero, ya sea mediante adopciones dentro del sistema judicial (adopciones
formales) y adopciones de facto o apropiaciones por civiles y militares; que crecieron
en orfanatos o en instalaciones militares, y conoció de 12 casos de niños y niñas que
fueron asesinados. Ha encontrado niños y niñas en El Salvador y en otros once
países de América y de Europa. Pro-Búsqueda está investigando 126 casos de
adopciones en el extranjero, así como casos de presuntas víctimas de tráfico ilegal
de niños y niñas.
48.7) Casi la mitad de los jóvenes localizados por Pro-Búsqueda habían sido
adoptados por familias en el extranjero, por lo que habían perdido su nacionalidad,
costumbres y tradiciones, y según el país de sus padres adoptivos también habían
perdido su lengua materna. Para estos jóvenes es muy difícil la asimilación y el
reencuentro con su familia biológica. La búsqueda, la localización, el encuentro de
los niños y niñas desaparecidos, así como el proceso de reintegración familiar en el
caso de que culmine con éxito dicha búsqueda, suponen un fenómeno complejo para
la construcción de la vida y la identidad de las personas encontradas y de sus
familias. Los niños y niñas reencontrados y sus familias sufren traumas y conflictos
de identidad. Además, en muchos casos, como mecanismo de defensa ante el
sufrimiento y los cambios a los que se vieron sometidos, las personas reencontradas
evitan el involucramiento emocional.
48.8) En abril de 1999 la Asociación Pro-Búsqueda emitió un informe en el cual
señaló que “durante la época del conflicto funcionaban en El Salvador no menos de
[cincuenta] orfanatos”. En un documento de la Cruz Roja Salvadoreña se había
indicado que “[el] programa de trabajo de asesoramiento y atención a [los]
desplazados ha[bía] seguido adelante y más fuerte en Chalatenango[, … de donde]
traj[eron …] cincuenta y dos [niños huérfanos] que oscila[ban] entre las edades de
recién nacidos y solamente dos de doce años[. Dichos] niños esta[ba]n alojados para
el conocimiento del Comité Ejecutivo en[:] Hogar Rosa Virginia, Centro de
Observaciones de Menores, Tutelar de Menores, Hogar Guirola de Santa Tecla,
Aldeas S.O.S […]”. La mayoría de los niños que llegaron a los hogares en esa época
procedían del conflicto armado. Algunos de los aproximadamente 52 casos de niños
y niñas desaparecidos durante al operativo militar denominado la “guinda de mayo”
de 1982 han sido resueltos, y todos los jóvenes que la Asociación Pro-Búsqueda ha
encontrado fueron localizados con vida.
48.9) En sus investigaciones Pro-Búsqueda solamente recibió la ayuda estatal de la
Procuraduría General de la República y de la Procuraduría para la Defensa de los
Derechos Humanos. Junto con esta última, revisó y documentó archivos de los
orfanatos que funcionaron durante el conflicto armado. Asimismo, Pro-Búsqueda
tuvo acceso a la revisión de expedientes ante los tribunales internos, pero no a la
información archivada en las instalaciones militares.