16
policías y militares, realizar trabajos forenses o investigar agentes del Estado involucrados en violaciones
59
a derechos humanos .
64.
La organización Human Rights Watch ha señalado que esa situación de impunidad se
debió, entre otros factores, a i) la obstrucción ejercida por los órganos de la justicia militar en las
denuncias contra miembros de la Policía, ii) la fragilidad de la independencia judicial a partir de abril de
1992, debido al aumento de jueces y fiscales provisionales sometidos a presiones del Poder Ejecutivo y
iii) la promulgación de las leyes de amnistía 26479 y 26492, las cuales dejaron sin efecto cualquier
investigación o proceso penal contra militares o policías, por hechos ocurridos entre mayo de 1980 y
60
junio de 1995 .
65.
Según la CVR, la utilización de la violencia sexual en la lucha contra-subversiva en el
Perú se inscribió “en un contexto más amplio de discriminación contra la mujer, a la que se considera
vulnerable y cuyo cuerpo es utilizado por el perpetrador sin tener un motivo aparente o vinculado
61
estrictamente al conflicto armado interno” .
66.
Una parte considerable de los testimonios sobre violencia sexual rendidos a la CVR son
de mujeres que denunciaron haber sido agredidas, violadas y humilladas en establecimientos policiales,
sobre todo en la sede de la DINCOTE en la ciudad de Lima:
merece especial mención el local en Lima de la Dirección Nacional contra el Terrorismo
(DINCOTE), el cual ha sido identificado por gran número testimoniantes que han acudido a la
CVR, como un espacio en el que la violencia sexual se produjo reiteradamente. El maltrato se
iniciaba desde la detención, en la cual los perpetradores se identificaban como miembros de la
DINCOTE, según cuentan las testimoniantes. El maltrato continuaba durante el traslado a dicha
62
entidad .
67.
La CVR subrayó que varias mujeres interrogadas en instalaciones de la DINCOTE
sufrieron desnudez forzada, insultos, manoseos, penetración con el miembro viril y, en algunos casos,
63
introducción de objetos por la vagina y por el ano . Indicó asimismo que esas prácticas fueron comunes
durante detenciones arbitrarias por parte de agentes policiales, quienes generalmente vendaban a las
64
víctimas o vestían capuchas durante las agresiones para evitar ser identificados .
68.
Según los testimonios documentados por la CVR, varios médicos legistas que
atendieron a víctimas de violencia sexual en la DINCOTE actuaron en complicidad con los agresores,
efectuando revisiones superficiales y en muchos casos sometiendo a las víctimas a humillaciones e
65
inspecciones vejatorias . En palabras de la CVR:
59
Informe Final de la
www.cverdad.org.pe/ifinal/index.php.
CVR,
2003,
Tomo
III,
2.6
El
Poder
Judicial,
página
283,
disponible
en
60
Human Rights Watch, Tortura y persecución política en el Perú, diciembre de 1997, Sección III, El Contexto
Institucional: Reducción de las Salvaguardas contra la Tortura – Justicia Militar y Sección V. Casos ante las Cortes Peruanas,
disponible en www.hrw.org/legacy/spanish/informes/1997/peru.html.
61
Informe Final de la CVR, 2003, Tomo VI, 1.5 La violencia sexual contra la mujer, página 337, disponible en
www.cverdad.org.pe/ifinal/index.php.
62
Informe Final de la CVR, 2003, Tomo VI, 1.5 La violencia sexual contra la mujer, página 322, disponible en
www.cverdad.org.pe/ifinal/index.php.
63
Informe Final de la CVR, 2003, Tomo VI, 1.5 La violencia sexual contra la mujer, páginas 308, 309 y 328, 329 y 330,
disponible en www.cverdad.org.pe/ifinal/index.php.
64
Informe Final de la CVR, 2003, Tomo VI, 1.5 La violencia sexual contra la mujer, páginas 348 y 349, disponible en
www.cverdad.org.pe/ifinal/index.php.
65
Informe Final de la CVR, 2003, Tomo VI, 1.5 La violencia sexual contra la mujer, página 372 a 374, disponible en
www.cverdad.org.pe/ifinal/index.php.