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funcionarios que presuntamente torturaron y desaparecieron al señor Torres”. Desde
que se inició el proceso de investigación tres testigos que declararon en la causa
fueron supuestamente “asesinados”;
b)
el 10 de enero de 2005 la señora Millacura Llaipén y las abogadas Silvia de
los Santos y Verónica Heredia solicitaron a la Comisión la emisión de medidas
cautelares, “en razón de amenazas y hostigamientos que estaban sufriendo”. El 18
de enero de 2005 la Comisión Interamericana adoptó las medidas, al día siguiente de
que un testigo fuera supuestamente asesinado. Posteriormente, la Comisión amplió
las medidas para proteger a otras personas. Con posterioridad a la emisión de las
medidas cautelares, se tuvo conocimiento de dos asesinatos de personas que
declararon sobre la desaparición del señor Torres. Durante el procedimiento ante la
Comisión el Estado informó sobre la implementación de medidas de protección “tales
como custodia y servicios de telefonía celular para los beneficiarios de las medidas”;
c)
las personas a favor de quienes se solicitan las medidas son: María Leontina
Millacura Llaipén, Marcos y Valeria Torres, madre y hermanos del señor Iván Eladio
Torres; Juan Pablo Caba, yerno de la señora Millacura Llaipén quien se encuentra
detenido en la Alcaldía de Comodoro Rivadavia; Gerardo Atilio Colín y Patricio Oliva,
“testigos de la consumación de la [alegada] desaparición forzada del señor Torres”;
Walter Mansilla, amigo de Iván Eladio Torres, quien lo habría visto por última vez;
Tamara Bolívar, quien rindió declaración en la causa; Miguel Ángel Sánchez, quien
habría estado detenido con el señor Torres; Viviana y Sonia Hayes, familiares de
David Alberto Hayes, testigo presuntamente asesinado, y Ver��nica Heredia y Silvia
de los Santos, abogadas de Millacura Llaipén;
d)
el 23 de abril de 2006 la señora Millacura Llaipén recibió una llamada,
mediante la cual le informaron que le estaban pegando a un detenido en la Alcaldía,
de nombre Luis Alberto Alcaína, y que había sido trasladado a la Comisaría Seccional
Tercera, razón por la que la señora Millacura Llaipén acudió a dicha Seccional junto
con su hija Valeria. En la Comisaría Valeria se percató que “estaban maltratando a su
madre, motivo por el que intercedió para ayudarla”. Alrededor “de 6 o 7 policías,
todos varones, comenzaron a tironear a la señora Valeria y a pegarle en las piernas,
los tobillos, el estómago y entre las piernas, [y] de los cabellos la encerraron en un
calabozo y la esposaron con los brazos hacia atrás”. Los policías “se burlaban
diciendo ‘así que sos la hermana de Iván, él gritaba como vos, más que vos, pero
ahora está peor’, ‘nunca lo van a encontrar’”. "[E]n un momento, uno de los policías,
[…] le pedía que se pusiera para atrás en clara amenaza de violarla”. Los policías
“quisieron que Valeria firmara un escrito, que supuestamente lo habría mandado el
Juez, donde ella se responsabilizaba de la rotura de un vidrio y por resistencia a la
autoridad; y que cuando la soltaron la amenazaron para que no hiciera ninguna
denuncia, pues si lo hacía, le iría peor”. Se aportó a la Comisión un certificado de un
médico privado;
e)
respecto a los referidos hechos de 23 de abril de 2006 “debe subrayarse que
el Estado no hizo referencia alguna a dicho suceso en el escrito que remitió a la
C[omisión], sino que se limitó a enviar, como anexo, copia de un acta levantada por
personal de la propia Comisaría Seccional Tercera acerca de la forma en que los
hechos supuestamente acontecieron”. El Estado informó, inter alia, que: en el acta
de la Defensoría Pública se deja constancia que el domingo 23 de abril de 2006 a las
20:25 horas Luis Alberto Alcaína “fue trasladado al Hospital Regional donde es
asistido y prescripta la medicación”; según Oficio de la Comisaría Seccional Tercera