26 ME SOLTÓ EL HOMBRE Y ME SUELTA AL AIRE, YO ESCUCHO UN GRITO. NO ME HABÍA DADO CUENTA QUE ERA YO DESGARRADOR, HORRIBLE, DE MUERTE. SIENDO UN DOLOR HORROROSO, INDESCRIPTIBLE, SIENTO QUE BAILO Y PLUM, EL MUNDO NEGRO NO SE QUE PASA. NUEVAMENTE SIENTO AGUA, COMO ECHADA, INCLINADA, “DESPIERTA”, SIENTO QUE TRATAN DE DESPERTARME. ME MIRAN EN SILENCIO, CUANDO ME MUEVO TENGO LUCIDEZ. […] EN UN MOMENTO ME SACAN Y SIENTO QUE MI CUERPO COMIENZA A CONVULSIONAR, SIENTO UN FRÍO TERRIBLE O TEMBLOR, TODOS LOS HOMBRES EMPIEZAN A CORRER ASUSTADOS, “¿QUÉ SE HACE CON ELLA?” “TE ESTÁS HACIENDO MALDITA”, “HAY QUE LLEVARLA, ME LEVANTAN Y ME METEN A UN CARRO DESESPERADOS, ME DOY CUENTA QUE ME METEN A UN HOSPITAL […]” ERA UN HOSPITAL, ME MIETEN A UNA ESPECIE DE SALA, ME PONEN EN UNA ESPECIE DE CAMILLA Y ELLOS ME SIGUEN Y ME METEN A UNA ESPECIE DE SALA Y ME DEJAN SOLA. ENTRA UN TIPO, ME QUITA LA VENDA Y VEO UN TECHO, SIENTO QUE ME METE SU MANO EN MI VAGINA Y SE PEGABA A MI CAMILLA Y AL PARECER SE ESTABA MASTURBANDO […] “NO PUEDO MÁS” NO ME HACE CASO. ME COJE MI MANO […]. ME ENTERÉ QUE MI FAMILIA, LA CRUZ ROJA ME BUSCABAN, ME NEGABAN, HA IDO A DERECHOS HUMANOS. KEVIN (sic) DIO UNA ORDEN PARA QUE ME MOSTRARAN A MI 104 FAMILIA, CUANDO MI MADRE ME VE SE DESMAYA; COMO ESTARÍA? 121. Durante la audiencia sostenida en el 133º Período Ordinario de Sesiones de la CIDH, la psicóloga Carmen Wurst de Landázuri emitió su peritaje psicológico sobre las condiciones de salud de Gladys Carol Espinoza, así como los hechos de violencia que alega haber sido objeto en instalaciones policiales. Dicho peritaje fue elaborado a raíz de cuatro sesiones de entrevistas durante el año 2006, en el Penal de Máxima Seguridad de Mujeres de Chorrillos, donde la víctima se encontraba recluida. Se transcribe a continuación extractos del peritaje de la Dra. Wurst, efectuado en base al relato de la víctima: Al llegar fue encapuchada, ahí fue la última vez que vio a Rafael, la trasladaron a un sótano, la tiraron al suelo […] la trataron con insultos y la empezaron a “manosear”, luego la llevaron cargada sobre los hombros de un hombre grande y fuerte, a quien le sentía la clavícula, ahí empezó a escuchar bulla, olor a cigarro y alcohol. La tiraron al suelo, no sabía si Rafael se encontraba ahí, escuchaba arengas y una orden: “contigo empezamos”, la llevaron por una escalera, luego la tiran al suelo y empiezan a denudarla, ella se encontraba encapuchada, “tenía miedo que los mire, me insultaban, me jalaban los senos, me metían la mano a la vagina, por el ano, decenas de manos, después me amarraron como un tamal, hasta la punta del pie, me golpeaban, sentía en el estómago los golpes, me decían tu marido se ha puesto valentón”. La amenazaron contagiarla de sida. La metieron en un balde de agua,“siento que el agua se me mete al cerebro, entonces siento que hay un túnel negro y me olvido, no sé si pasaron horas, minutos, no siento mi cuerpo, solo siento a alguien que trata de empujar”. Un hombre empieza a azotarle los pies, cuando ella mira esta escena, toma conciencia de lo que está pasando, pero había dejado de sentir dolor, le parecía que no era su cuerpo, recuerda haber pedido que la mataran. “[…]. El que tenía por la cintura (aquí su voz se quiebra) sentí como una madera, estaba en el ano. Siento un grito espeluznante, era mi grito al aire”. Después de esto, pierde la noción del tiempo, no tiene conciencia de cuantos días estuvo sin comer, ni beber ni dormir, recuerda sus gritos, y el túnel negro, no recuerda cuantas veces la colgaron, 104 Anexo 18. Certificado Médico Legal No. 003821-V, emitido por el Instituto de Medicina Legal tras evaluación a Gladys Carol Espinoza realizada el 27 de enero y 9 de febrero de 2004, páginas 2 a 5. Las mayúsculas corresponden a la versión original.

Seleccionar párrafo de destino3