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Agregó que posteriormente, llegó la Policía Nacional a recoger el cadáver de
Anstraum Aman Villagrán Morales y le preguntaron si sabía o había visto
algo; sin embargo, se negó a contestar porque tenía miedo.
Varios días después de la muerte de Villagrán Morales, llegó nuevamente a la
caseta el señor que lo había acompañado en la noche en que fue asesinado.
Llegó vestido con el uniforme del Quinto Cuerpo de la Policía Nacional, en una
camioneta azul con identificación de la misma policía y acompañado de otros
policías, quienes estaban realizando una “redada”.
Este señor estaba
buscando a su madre, la señora Julia Consuelo López de Ramírez, quien
también trabajaba en la caseta.
Le comentó a su madre que agentes de policía la buscaban. Fue entonces
cuando esta última, quien temía por su propia vida, le aconsejó que declarara
sobre lo que había visto. Afirmó que fue a declarar ante la Policía Nacional y,
después de eso, su madre se fue a los Estados Unidos “por temor a que le
[pasara] algo”. Manifestó que también declaró ante los “tribunales” y que el
Estado no tomó ninguna medida de protección de su seguridad o la de su
madre.
El 26 de marzo de 1991 prestó declaración ante un juez. El 9 de octubre de
1990 lo había hecho ante investigadores de la Policía Nacional. Identificó
como partícipe en el homicidio a un policía, de nombre Néstor Fonseca López,
en unos “kardex”, es decir, tarjetas con fotografías para reconocimiento. Con
respecto al procedimiento de reconocimiento personal, afirmó que “[la]
llevaron a varios lugares, pero no estaba [Néstor Fonseca López] allí” y que
nunca la llamaron para reconocer personalmente al señor Samuel Rocael
Valdez Zúñiga. Declaró que una persona de apellido Valdez Zúñiga, a quien
vio en otra de las fotografías, se parecía al hombre que acompañaba al señor
Fonseca López el día de los hechos. Uno de estos hombres tenía un diente de
oro.
Finalmente, manifestó
Interamericana.
que
tiene
miedo
de
declarar
ante
la
Corte
f.
Testimonio de Osbelí Arcadio Joaquín Tema, ex investigador de
la Policía Nacional de Guatemala
Declaró que en 1990 trabajaba como investigador en la Unidad de Homicidios
de la Policía Nacional y actualmente es Oficial Segundo de la misma. Era su
responsabilidad “recoger las pruebas físicas y entrevistar a las personas
presentes”. Estuvo a cargo de la investigación preliminar en el caso de
Anstraum Aman Villagrán Morales. Se presentó en la escena del crimen,
vestido de civil, aproximadamente a la una de la mañana. En el lugar,
encontró a “la unidad de la Policía […], la unidad del Gabinete de
Identificación [ambos de la Policía Nacional] y la unidad donde se encontraba
el señor juez”.
Manifestó que pudo observar cuando una persona del Gabinete de
Identificación de la Policía Nacional encontró una ojiva “de calibre ignorado”
aproximadamente a un metro de distancia del cadáver. No tuvo acceso al
resultado de las pruebas balísticas porque no era parte de su trabajo, pero
según las características del orificio de entrada de la bala, estimó que pudo