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dieciséis del mismo mes del año de mil novecientos ochenta y uno, el deponente vio que
debajo de unos árboles estaban trece personal muertas, más delante (sic) de una casa
habían cuatro personas más muertas, y en otra casa cuatro personas más, y en otra casa
una y en sus alrededores otras cuatro personas también muertas, que en total de muertos
que vio fueron veintiséis, no saviendo (sic) si éstos fueron enterrados o no, lo único que los
vio tirados (…) que entre todos habían hombres, mujeres y niños” 94.
95.
Víctimas identificadas aproximadamente 56 personas. Ver anexo 1 al
presente informe.
5.
Masacre en el caserío Los Toriles
96.
El caserío Los Toriles estaba ubicado inmediatamente al lado del caserío
Ranchería. Los testimonios recabados por Tutela Legal del Arzobispado indican que el 12 de
diciembre de 1981, se “formaban familias para luego ametrallarlas”, incluyendo mujeres con
sus hijos recién nacidos. Estos asesinatos se extendieron hasta cerca del medio día. Los
sobrevivientes que estaban escondidos pudieron escuchar las personas gritaban y lloraban y
que los soldados contestaban que “no se afligieran porque eran dulcitos los que les estaban
dando” 95.
97.
Uno de los sobrevivientes afirmó que escuchó cuando formaron a una familia
en el patio de la casa y un soldado gritó “aquí es el comedor de los guerrilleros, cabrones,
nosotros los vimos ayer que aquí llegaron (…) ustedes por no decir la verdad se van a morir
aquí”. Otro soldado se acercó y dijo “qué estás confesando tanto a estos cabrones? ¡dales
mecha de una vez! Bien sabés cual es la orden que traés”. Según esta narración, algunas
personas aún se quejaban tras los disparos por lo que los soldados lanzaron cinco granadas
que explotaron en medio de los cuerpos de los lesionados96.
98.
Por su parte, la señora María Teófila Pereira narró que el 12 de diciembre de
1981 estaba en su habitación en el caserío Los Toriles cuando vio aterrizar un helicóptero y
vio salir a un soldado. Salió con su madre y su hijo menor en brazos. Su madre al escuchar
un disparo, volvió a la casa y ella siguió con su hijo menor, quedándose escondida cerca de
un árbol de almendra y un cerco de piedra “porque la balacera era bien fuerte e incluso se
oían hasta bombas, y como a eso de las diez de la mañana, oyó los gritos de un niño y de
allí fue una fuerte balacera y no se oyó más”. Continuó narrando que “como a una distancia
de cien metros de donde la dicente estaba escondida con su niño en los brazos, mataron a
doce personas y que la dicente se supone que fueron los militares, ya que por el radio (sic)
decían a voz pública que era el Batallón Atlacatl el que iba a lanzar el operativo”97.
99.
Detalló que como a las 7 pm vio a la gente muerta, encontrando algunos
niños degollados. Allí tuvo que enterrar a su madre. También enterró a otras personas que
encontró y tuvo que quedarse durmiendo en el monte pasando serias necesidades con su
hijo debido a que todas las casas habían sido quemadas98.
94
Declaración de Juan Bautista Márquez e Irma Ramos Márquez. 14 de mayo de 1992. Expediente
judicial. (Anexo 2 al escrito de los peticionarios de 7 de julio de 2006).
95
Tutela Legal del Arzobispado. Las ejecuciones masivas en el caserío El Mozote y otros sitios aledaños.
23 de julio de 1992 (Anexo A al escrito de los peticionarios de 11 de noviembre de 2002).
96
Tutela Legal del Arzobispado. Las ejecuciones masivas en el caserío El Mozote y otros sitios aledaños.
23 de julio de 1992 (Anexo A al escrito de los peticionarios de 11 de noviembre de 2002).
97
Declaración de María Teofila Pereira ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia de San Francisco
Gotera. 23 de enero de 1991. Expediente judicial. (Anexo 2 al escrito de los peticionarios de 7 de julio de 2006).
98
Declaración de María Teofila Pereira ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia de San Francisco
Gotera. 23 de enero de 1991. Expediente judicial. (Anexo 2 al escrito de los peticionarios de 7 de julio de 2006).