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consecuencia de la angustia provocada por esa situación385. La madre de la víctima, Jesús
Palencia Juárez, obtuvo una audiencia con el dictador de entonces, Oscar Humberto Mejía
Víctores. Jesús Palencia Juárez explicó que fue recibida por un grupo de militares que la
humillaron y le profirieron burlas a carcajadas, situación de maltrato que generó que se
desmayara.386
302. La madre recordó qué significó para ella la desaparición de su hijo. “Para mí
ha sido duro […], para mí es duro porque en la mente lo mantengo. A mí no se me olvida mi
hijo, cómo era de amoroso conmigo”. Jesús Palencia Juárez también recordó que su esposo
se dio a la bebida y al tabaco, y empezó a faltar al trabajo porque por la tristeza había días
que no quería levantarse387. La esposa de la víctima se exilió en los Estados Unidos y sus
hijos se quedaron a vivir con la madre de la esposa, y la ayuda del resto de la familia.
303. El día de la desaparición, la casa familiar habría sido allanada razón por lo
cual sus familiares decidieron trasladarse a la casa de la abuela materna. Sus hermanos
también habrían sido objeto de intentos de secuestro388.
304. Cuando apareció el Diario Militar, el GAM –al que pertenece la madre de la
víctima- organizó una reunión con los familiares e invitaron a la prensa. “El niño [hijo de la
víctima] se fue a esconder en una oficina, no se quiso ni tomar fotos ni nada. Nunca quiso
tomarse fotos, sino que a llorar se ponía ‘¡Que digan que hicieron con mi papá, qué hicieron
con mi papá!’, decía. Porque no se desprendía de él ni para almorzar”, recordó Jesús
Palencia, quien también dijo haber padecido enfermedades como consecuencia de la tristeza.
“Yo ya no podría hablar ya […] Sólo me estaba acostada, me hablaban y era como que no
me hablaban… ‘¿Por qué está así mamá, por mi hermano está así mamá?’, me decían mis
hijos. ‘¿Y cómo quieren que yo esté si aquí tengo en la mente a mi hijo?’ […] ¿Yo que voy a
hacer? Yo no tengo gusto para nada, sólo pensar en mi hijo. […]¿Dónde está mi hijo para irle
a dejar flores? […] Pasan los años, los santos y no tengo a dónde ir a dejar flores. ‘¿Dónde
dejaron a mi hijo?’, decía yo, y me ponía a llorar… […] Usted no sabe qué dolor es que le
saquen un hijo a uno. Es un pedazo de mi vida que me quitaron, por ese pedazo de mi vida
sigo luchando…”389.
305. El 22 de septiembre de 2002, uno de los hijos de la víctima fue ejecutado al
salir de su trabajo con dos disparos de arma de fuego uno en la espalda y otro en la cabeza.
El médico forense que realizó los exámenes habría indicado que tenía en el rostro una huella
de bota de las características que usa el Ejército. Asimismo, la hija menor de la víctima, dos
semanas más tarde, fue perseguida por un vehículo rojo con vidrios polarizados en el que se
encontraban hombres fuertemente armados390. Además, en 2004 Doña Jesús recibió un
llamado anónimo en el que le indicaron que tenían en su poder una foto que le habían
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Escrito de los peticionarios recibido el 26 de marzo de 2007. Anexo II-K. Declaración de Jesús
Palencia Juárez y Amanda Lizeth Alvarado Sánchez del 11 de agosto de 2006.
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Escrito de los peticionarios recibido el 26 de marzo de 2007. Anexo II-K. Declaración de Jesús
Palencia Juárez y Amanda Lizeth Alvarado Sánchez del 11 de agosto de 2006.
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Escrito de los peticionarios recibido el 23 de marzo de 2009. Declaración de Jesús Palencia Juárez del
26 de marzo de 2008.
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Escrito de los peticionarios recibido el 26 de marzo de 2007. Anexo II-K. Declaración de Jesús
Palencia Juárez y Amanda Lizeth Alvarado Sánchez del 11 de agosto de 2006.
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Escrito de los peticionarios recibido el 23 de marzo de 2009. Declaración de Jesús Palencia Juárez del
26 de marzo de 2008.
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Escrito de los peticionarios recibido el 26 de marzo de 2007. Anexo II-K. Declaración de Jesús
Palencia Juárez y Amanda Lizeth Alvarado Sánchez del 11 de agosto de 2006.