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celdas, con la excepción de unos minutos en que salen por su comida. Solamente
unas tres veces a la semana los dejan salir a hacer ejercicio, debido a que no hay
suficientes oficiales para su vigilancia.
La perito aclaró que la situación cambia para aquéllos que son condenados a pena de
muerte, ya que estos disponen de una celda por persona. De acuerdo con el
reglamento de la prisión, ellos deberían salir a tomar aire y a ejercitarse una hora al
día, sin embargo esa disposición no se cumple. Indicó también que ha habido
quejas por la mala calidad de la comida y la falta de ventilación y de luz en las
celdas, -ésta última provoca problemas en la visión, dolores en los ojos y deterioro
general de la vista de los prisioneros-.
En cuanto al procedimiento previo a su muerte en la horca, a los condenados a pena
de muerte se les lee una orden de ejecución por parte del superintendente de la
prisión. Posteriormente, estos prisioneros son trasladados a celdas en una sección
llamada “F2”, que está muy cerca de la cámara de ejecución. La pared y la puerta
de la cámara de ejecución tienen dibujos de una figura con una cuerda atada al
cuello y un mensaje que dice algo como: “Usted ha venido aquí para ser ejecutado”.
Esto aterroriza a los prisioneros y los deprime, -varios no pueden dormir debido a
que sufren pesadillas y menos aún comer-. Además, periódicamente se realiza una
revisión del peso de los prisioneros y se les pregunta acerca de sus comidas
preferidas como parte de una indagación sobre sus últimos deseos.
La perito manifestó que a los prisioneros que están a la espera de ejecución se les
permite recibir dos visitas de familiares y amigos por semana, de quince minutos
cada una. Deben solicitar todas las visitas por escrito en formularios especiales que
se les entregan cada diez días, por lo que se les dificulta en extremo ver a sus
abogados en caso de emergencia. Por otro lado, los reos en prisión preventiva
reciben visitas con menos frecuencia y sólo se les entregan formularios cada mes.
Estos son revisados y censurados en una oficina de control en la prisión y luego se
envían por correo a las personas cuya visita quiere recibir el recluso.
En cuanto a los servicios médicos para los prisioneros, la perito Gaietry Pargass
informó que hay un solo médico para la atención de toda la población carcelaria,
pero los prisioneros en espera de ejecución cuentan con un funcionario que tiene un
entrenamiento básico en enfermería y que los visita en la mañana y en la tarde y les
administra medicamentos para problemas pequeños como dolores de cabeza y otros
similares.
La perito concluyó reiterando que los prisioneros viven en condiciones de
hacinamiento durante un período aproximado de dos a seis años, desde su arresto
hasta su condena y a pesar de sus múltiples quejas no puede hacerse mucho ya que
no hay espacio suficiente en las prisiones de Trinidad y Tobago.
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c) VALORACIÓN DE LA PRUEBA
78.
La Corte apreciará en este caso el valor probatorio de los documentos y peritajes
presentados y rendidos ante ella. La prueba presentada, durante todas las etapas del proceso,