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Juzgado Regional de Cúcuta señaló que:
Uno de los aspectos relevantes en este proceso y que causa honda preocupación es el atinente a
los claros vínculos existentes entre estos grupos al margen de la ley y las fuerzas del orden
legalmente establecidas, quienes actúan mancomunadamente y con unidad de designio criminal,
con el pretexto que unos y otros persiguen un objetivo común: acabar con la subversión. Se
observa cómo algunos mandos militares –contra quienes al parecer se adelantan las
investigaciones de rigor- auspiciaron, asesoraron, y participaron en actos despiadados como el
que ocupa la atención de esta investigación y, por ello se encuentra con extrañeza que en
desarrollo del plan criminal el Te. NESTOR RAUL VARGAS, quien había dispuesto un retén militar,
simplemente verifica si los comerciantes llevaban o no armas, y les permite seguir haciendo caso
omiso de la cantidad considerable de mercancías de contrabando que logró detectar, por cuanto
kilómetros adelante les esperaba el grupo de delincuentes que finiquitaría sus vidas y haría un
festín con sus vehículos y mercancías.
[…]
La prueba testimonial aducida ha arrojado los siguientes resultados: A) Que un grupo
considerable de comerciantes se trasladó desde la ciudad de Cúcuta hasta Medellín por la “Troncal
de la Paz”; B) Que la zona se hallaba bajo el dominio de los grupos paramilitares, comandadas
por HENRY PEREZ; C) Que estos grupos al margen de la ley, con el auspicio de los mandos
militares, son los responsables de uno de los actos más despiadados que haya sacudido a nuestra
martirizada patria, como es el secuestro y muerte de los 19 comerciantes de Sanandresito.
[…]
Como se recuerda, se celebró una reunión en la cual asistieron con la aquiescencia de los mandos
militares, entre otros, NELSON LESMES, MARCELIANO PANESSO, HENRY PEREZ y ALONSO DE
JESÚS BAQUERO, en la cual se tomó la determinación final de acabar con el grupo de
comerciantes. (el resaltado no es del original)
127. En el mismo proceso penal, el Tribunal Nacional, al emitir sentencia de segunda
instancia el 14 de abril de 1998, también indicó:
Es con las declaraciones de los testigos Robinson Gutiérrez de la Cruz, Aucares de Jesús y Jesús
Anibal Betancourt Ortiz […] recibidas entre junio y septiembre de 1988, con las que se
corroboran los datos aportados por los familiares de los diecinueve desaparecidos, en el sentido
de que aquellos habían sido asesinados por un grupo de las autodefensas que en aquel entonces
campeaban en el Magdalena Medio con la complacencia y auspicio de los comandantes de
Batallones Militares instalados en esa región. En efecto, de las versiones ofrecidas por los tres
declarantes se desprende que desde 1984 comenzó a funcionar en aquella zona la organización
que públicamente se conoció como “ACDEGAM”, y que después degeneró en un grupo de
bandidos comunes, que sirviendo a los intereses del narcotráfico, auspiciados por altos mandos
militares, so pretexto de combatir a los grupos subversivos del sector, dieron rienda suelta a la
comisión de los más aleves atentados contra los derechos humanos; uno de ellos lo constituyó la
masacre de las diecinueve personas a que nos hemos venido refiriendo, cometida, tal y como lo
narran los citados deponentes, por el grupo armado que lideraba en ese entonces GONZALO
PEREZ, y sus dos hijos HENRY y MARCELO PEREZ […]. (el resaltado no es del original)
128. El Juez Único Especializado de San Gil señaló, en la sentencia emitida el 23 de marzo
de 2001, que:
[…] HENRY fue un verdadero autor intelectual, él estuvo presente en la reunión en que se tomó
esa decisión, dio la orden a BAQUERO AGUDELO para su ejecución y fue quien trató directamente
con algunos miembros militares ese asunto de los comerciantes por el problema que ellos estaban
creando en la zona al haberse convertidos en auxiliadores de la guerrilla. (el resaltado no es del
original)
129. Asimismo, es destacable que en la sentencia emitida por la Sala Penal del Tribunal
Superior del Distrito Judicial de San Gil el 19 de octubre de 2001, se indicó que:
Hace parte de la prueba que corrobora aún más la certeza sobre la existencia del hecho punible el
informe confidencial emitido por la Central de Inteligencia del D.A.S., pues allí se da cuenta de la
existencia de la agrupación criminal “ACDEGAM” comandada por Gonzalo Pérez y sus hijos Henry
de Jesús Pérez y Marcelo, grupo armado que contaba con el visto bueno de gran parte del
comando militar que operaba en la región del Magdalena Medio y a quien se le atribuían
genocidios ocurridos en el Urabá Antioqueño, informe que endilga veracidad al aserto del sujeto