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presencia ancestral en el área de los Lotes Fiscales 14 y 55 se justifica también con la profusa toponimia
de la zona en las respectivas lenguas autóctonas 40.
45.
Las comunidades indígenas que habitan los Lotes Fiscales 14 y 55 son cazadoras,
recolectoras y pescadoras; son nómadas, y recorren el territorio ancestral a lo largo de circuitos
claramente definidos de conformidad con su tradición cultural, que dependen de la disponibilidad de
41
recursos de subsistencia en los distintos momentos del año . La mayoría de las comunidades de ambos
Lotes viven en asentamientos estables pero preservan plenamente sus circuitos nomádicos y sus modos
de subsistencia como cazadores y recolectores; adicionalmente, 5 comunidades carecen de
asentamientos permanentes y practican todavía una forma de vida totalmente nómada, razón por la cual
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se trasladan periódicamente de un lugar a otro. Los mapas aportados contienen indicación precisa de
los recorridos culturalmente determinados de las distintas comunidades que forman parte de la
Asociación Lhaka Honhat. Observa la CIDH que varios de estos recorridos se superponen, traslapan y
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cruzan entre sí .
46.
Las comunidades indígenas de los Lotes 14 y 55 preservan en la actualidad su modo de
vida ancestral en tanto nómadas, cazadores y recolectores, así como sus nociones culturales
ancestrales sobre el relacionamiento con la tierra y la naturaleza, por lo que reclaman su acceso a la
propiedad territorial en la modalidad específica de un título común e indiviso para todas las
comunidades44; esto es, a un territorio físicamente continuo, sin divisiones ni parcelaciones individuales o
continuación
población indígena del área que hoy conforman los lotes fiscales 14 y 55: “En esta campaña (al Pilcomayo) he hecho relación con
5000 indígenas… Conferencié con 106 caciques y sus respectivas escoltas de las tribus mataguayos, chorotes, tobas, mimocaes,
chinupies y pilayas…” [Astrada, D.: “Expedición al Pilcomayo”. Documento aportado por los peticionarios junto con las
observaciones de fondo, recibidas por la CIDH el 4 de enero de 2007, y transmitidas al Estado mediante nota del 12 de enero de
2007]. También se cuenta con los informes antropológicos tempranos del investigador Erland Nordenskiold de 1902 y 1908,
confirmados por otros estudios especializados; entre ellos: LOZANO, P. (1874): “Descripción Corográfica del Gran Chaco
Gualamba”; San Miguel de Tucumán: Universidad Nacional de Tucuman, 1941. KARSTEN, R. (1923): “The Toba Indians of the
Bolivian Gran Chaco”. Acta Academiae Aboensis IV, 1925. METRAUX, A. (1937): “Estudio de Etnografía Toba-Pilagá (Gran
Chaco). Anthropos – Revue International d’Ethnologie et Linguistique, T. 32, 1937. KERSTEN, L. (1968): “Las tribus indígenas del
Gran Chaco hasta fines del siglo XVIII”. Resistencia: Universidad Nacional del Nordeste, Facultad de Humanidades, 1968. FOCK,
N. (1982): “History of Mataco Folk Literature and Research”. En: WILBERT, J. y SIMONEAU, K. (eds.): “Folk Literature of the
Mataco Indians”, Los Angeles, University of California Press, 1982. Referencias etnológicas e históricas citadas en: CARRASCO,
Morita y BRIONES, Claudia: “La Tierra que nos quitaron”. Documento IWGIA No. 18, Buenos Aires, 1996, p. 195. Documento
aportado como anexo de las observaciones de fondo de los peticionarios, recibidas por la CIDH el 4 de enero de 2007, y
transmitidas al Estado mediante nota del 12 de enero de 2007.
40
Según narran los peticionarios, “[e]n 1991 las comunidades de los lotes fiscales 55 y 14 se sirvieron de [su] memoria
celosamente guardada por los ancianos, para identificar la dimensión del espacio físico que tradicionalmente ocupan. Las,
entonces, 27 comunidades que participaron en la elaboración de un mapa étnico para fundamentar su pedido de un título único
indicaron más de mil sitios con nombres en sus respectivos idiomas (…) y, con base en esta información, fue posible marcar las
áreas de recorrido de cada comunidad y las superposiciones de uso entre comunidades (…). Esta forma de ‘nombrar la tierra’ es,
según lo explica un jefe del pueblo Toba, la manera en que ‘los abuelos’ van explicando a los jóvenes lo que deben saber para ser
miembros plenos del grupo. Al dar nombres significativos al medio ambiente en que viven, los hombres y mujeres de las
comunidades convierten el espacio geográfico en que viven en un ‘territorio culturalmente organizado’”. Observaciones de fondo de
los peticionarios, recibidas por la CIDH el 4 de enero de 2007, y transmitidas al Estado mediante nota del 12 de enero de 2007.
41
Petición inicial, recibida en la CIDH el 4 de agosto de 1998, y transmitida al Estado el 26 de enero de 1999. Se aportan
los mapas de recorrido ancestral de las siguientes comunidades: Del pueblo Wichí, las comunidades (1) La Puntana, (2) Santa
María, (3) La Curvita, (4) San Luis, (5) Cañaveral, (6) Pozo del Tigre – San Ignacio, (7) Misión la Paz Km. 1 y 2, (8) Las Vertientes,
(9) Rancho del Ñato, (10) Pozo La China, (11) El Pin Pin, (12) Pozo El Toro, (13) Bella Vista, (14) Bajo Grande, (15) Pozo El
Mulato, y (16) Alto La Sierra; del pueblo Iyjwaja, las comunidades (17) La Bolsa, (18) La Gracia, (19) La Merced Vieja, y (20) La
Merced Nueva; del pueblo Komlek, la comunidad (21) Monte Carmelo.
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43
Idem.
Idem
En palabras de los peticionarios, “[e]n el pasado las personas se movían libremente en un espacio físico sin fronteras,
intercambiando bienes y creando lazos familiares y alianzas políticas entre los diferentes grupos. En la actualidad, pese a los
cambios medioambientales y las adaptaciones culturales, el intercambio entre bienes y personas sigue vigente. Dado que cualquier
hombre o mujer tiene derecho a acceder libremente a los recursos naturales en el lugar en que se encuentran, no existe una noción
de uso exclusivo, si bien un grupo familiar puede disponer de un espacio específico dentro del espacio total disponible para realizar
su cerco de cultivo. Pese a que, por efecto del proceso de evangelización (en los lotes 55 y 14, fue a mediados del siglo XX), los
grupos fueron radicados en aldeas sedentarias, al no existir fronteras físicas entre ella sin transformaciones espaciales
Continúa…
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