16
44.
Como consecuencia de la manifiesta incompatibilidad entre las leyes de
autoamnistía y la Convención Americana sobre Derechos Humanos, las mencionadas
leyes carecen de efectos jurídicos y no pueden seguir representando un obstáculo
para la investigación de los hechos que constituyen este caso ni para la identificación
y el castigo de los responsables, ni puedan tener igual o similar impacto respecto de
otros casos de violación de los derechos consagrados en la Convención Americana
acontecidos en el Perú.
VIII
DERECHO A LA VERDAD Y GARANTÍAS JUDICIALES EN
EL ESTADO DE DERECHO
Alegatos de la Comisión
45.
La Comisión alegó que el derecho a la verdad se fundamenta en los artículos
8 y 25 de la Convención, en la medida que ambos son “instrumentales” en el
establecimiento judicial de los hechos y circunstancias que rodearon la violación de
un derecho fundamental. Asimismo, señaló que este derecho se enraíza en el
artículo 13.1 de la Convención, en cuanto reconoce el derecho a buscar y recibir
información. Agregó que, en virtud de este artículo, sobre el Estado recae una
obligación positiva de garantizar información esencial para preservar los derechos de
las víctimas, asegurar la transparencia de la gestión estatal y la protección de los
derechos humanos.
Alegatos del Estado
46.
El Estado no contendió lo alegado por la Comisión a este respecto y señaló
que su estrategia en materia de derechos humanos partía de “reconocer
responsabilidades, pero más que nada de proponer fórmulas integrales de atención a
las víctimas en relación a tres elementos fundamentales: el derecho a la verdad, el
derecho a la justicia y el derecho a obtener una justa reparación”.
*
*
*
Consideraciones de la Corte
47.
En el presente caso, es incuestionable que se impidió a las víctimas
sobrevivientes, sus familiares y a los familiares de las víctimas que fallecieron,
conocer la verdad acerca de los hechos ocurridos en Barrios Altos.
48.
Pese a lo anterior, en las circunstancias del presente caso, el derecho a la
verdad se encuentra subsumido en el derecho de la víctima o sus familiares a
obtener de los órganos competentes del Estado el esclarecimiento de los hechos
violatorios y las responsabilidades correspondientes, a través de la investigación y el
juzgamiento que previenen los artículos 8 y 25 de la Convención.3
49.
Por lo tanto, esta cuestión ha quedado resuelta al haberse señalado (supra
párr. 39) que el Perú incurrió en la violación de los artículos 8 y 25 de la Convención,
en relación con las garantías judiciales y la protección judicial.
3
201.
Cfr. Caso Bámaca Vélasquez. Sentencia de 25 de noviembre de 2000. Serie C No. 70, párr.