-21gestiones para actuar en beneficio de los detenidos, ya que tenían conocimiento
de su situación altamente deplorable, como las enfermedades infectocontagiosas
que hay en las cárceles.
A través de la familia de la presunta víctima supo que ésta había solicitado a las
autoridades de la cárcel que ella pudiera ejercer su profesión de médico en
beneficio de la población carcelaria. De acuerdo con la Constitución Nacional, los
detenidos deben tener la oportunidad de rehabilitarse, en este caso, al ejercer la
profesión médica.
Durante la detención a la presunta víctima no se la ha dado permiso de ejercer
su profesión. A solicitud de la presunta víctima y sus familiares, el gremio hizo
llegar revistas científicas o libros de medicina, los cuales, antes del 2000, era
difícil que se los hicieran llegar. Con el advenimiento de la democracia, pudieron
remitir las revistas a la doctora De La Cruz Flores, quien mostraba alegría en
poder leer y actualizarse. Los médicos del país y de América Latina tienen la idea
de que cuando un cirujano no tiene contacto con los avances tecnológicos
durante cinco años puede inclusive perder hasta el cincuenta por ciento del
conocimiento, más aun sin la práctica.
Se debe resarcir a la presunta víctima y a otros médicos, por su sufrimiento, así
como el de sus familiares, pero también por haber perdido la posibilidad de
ejercicio y desarrollo personal, profesional y académico. Todos estos aspectos
deben ser tomados en cuenta para que la señora De La Cruz Flores pueda volver
a su actividad laboral.
Las asociaciones médicas tienen programas de capacitación, en coordinación con
las facultades, para que estos profesionales puedan reinsertarse laboralmente.
Es un aspecto fundamental darles la oportunidad de reinsertarse al trabajo que
perdieron en forma involuntaria y nivelarse académicamente, para poder así
actuar en beneficio de sus pacientes. No ha sido posible una reinserción
inmediata, es necesario que los médicos pasen por una etapa de actualización y
capacitación.
En 1990, cuando el testigo era Presidente de la Asociación Médica del Seguro
Social del Perú, se dieron varios decretos que atentaban contra la seguridad
social, contra los cuales presentaron una acción de inconstitucionalidad. La noche
del tres de abril de 1992 el testigo y otras personas fueron objeto de un
atentado, presuntamente perpetrado por militares, donde todos resultaron
heridos.
A la señora De La Cruz Flores se le está siguiendo un proceso judicial por el
tratamiento a un paciente que tuvo unas lesiones en un miembro superior y en el
que ella habría actuado como segundo cirujano. La señora De La Cruz Flores no
ha reconocido que ha participado en este acto médico. En esa época había en el
país una situación de violación de todos los derechos humanos, los llamados
“arrepentidos” acusaban a algunas personas por salir en libertad. Más de una
docena de médicos que han salido en libertad fueron también objeto de ese tipo
de acusaciones. Algunos habían sido presionados, ya que ellos o sus familiares
habían sufrido amenazas físicas.