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insultos. Luego sintió un quejido profundo, pero no pudo voltearse. Finalmente, solo
hubo silencio. Después de desatarse salió a la calle y logró ver una camioneta blanca
que se alejaba rápidamente.
María Elsa Chipana Flores y ella permanecieron
angustiadas al no saber qué podían hacerle a Santiago y al pensar que podían volver
por ellas.
La mañana siguiente pidió permiso en la casa donde trabajaba para ir a buscar a
Santiago. Acompañó a la señora Victoria Margarita, madre de la víctima, y a sus
hermanas en su búsqueda inicial. Acudió a “personas desaparecidas”, a los hospitales,
a la policía y a la morgue. Todas se sentían culpables de lo ocurrido a Santiago. La
testigo sólo estuvo dos días más en la casa de la señora María Elsa Chipana Flores,
porque no se sentía tranquila en ese lugar. Se fue a vivir a la casa de la señora
Victoria Margarita, esperando encontrar a Santiago. Aún así no podía caminar en la
calle, ya que pensaba que la seguían.
Santiago era una buena persona, cuidadoso con sus hermanos y su madre, era como
un padre para la familia. Su desaparición los afectó mucho, ya que él proveía el
principal sustento, siempre se preocupaba por la comida, la ropa y los estudios de sus
hermanos. Para la testigo él era un apoyo moral y económico, la protegía y quería
mucho a su pequeño hijo, esperaban poder casarse y ser una familia.
Espera que los responsables “paguen por la desaparición” de Santiago Gómez
Palomino y de esa manera se haga justicia, especialmente por la madre, hija y
hermanos de éste.
c)
Peritaje de la señora María del Pilar Raffo Lavalle de Quiñones, psicóloga
La perito realizó entrevistas, tanto a nivel individual como a nivel grupal, con tres
generaciones de los familiares del señor Santiago Gómez Palomino: su madre, sus
hermanas, su hermano y su hija, con el propósito de evaluar las secuelas psicológicas
que tuvo la desaparición forzada del señor Gómez Palomino en cada uno de ellos, así
como el daño psicológico ocasionado al grupo familiar. La perito considera que para
entender la secuelas psicológicas que la desaparición forzada del señor Santiago
Gómez Palomino produjo en esta familia es necesario entender primero quién fue y
qué representó él para su familia. El señor Santiago Gómez Palomino era el hijo varón
mayor, único miembro de la familia con un trabajo estable. Vivía con su madre y sus
hermanos menores cumpliendo una función paternal, era activo y cuidador.
La señora Victoria Margarita Palomino Buitrón es una mujer de rasgos y vestimenta
andina. El quechua es su lengua materna, por lo que en la dinámica familiar prefiere
que hablen los hijos como si sintiera que ellos pueden expresar de mejor manera los
hechos vividos por ella, a pesar de que también habla el castellano. Vive en la ciudad
de Lima con sus cuatro hijos (tres mujeres y un hombre) y con la hija póstuma del
señor Santiago Gómez Palomino. Sus ocho hijos han sido producto de tres relaciones
diferentes, cuyos padres no han vivido con ella. La señora Victoria Margarita Palomino
Buitrón muestra su dolor con llanto en cuanto se toca el tema de la desaparición de su
hijo evidenciando que el sufrimiento permanece actualizado en el presente. La
desaparición de su hijo significó una pérdida moral, económica y familiar valiosa, sus
hermanos perdieron una figura paterna contenedora, estimulante y presente
emocionalmente. Al momento en que el señor Santiago Gómez Palomino desaparece
eran cinco los hermanos que tenía a su cargo.
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