-96“Celdas de Castigo: El hueco”
l)
la tortura de los sobrevivientes incluyó el uso de una celda especial de castigo
llamada “el hueco”. Esta celda era de metal, medía aproximadamente 1.70x2 mts., con
una ventana de 10x10 cm., hacinada con agua, ratas, sin luz y con hedor nauseabundo.
Los internos recluidos en la celda tenían que permanecer parados día y noche por la falta
de espacio. En ese lugar eran torturados personalmente por el director del penal,
recibiendo golpes con un palo en los testículos, en la pierna, y en los pies. Asimismo, las
presuntas víctimas eran alimentadas en un balde de plástico sucio en el que comían los
perros de la cocina;
“Las condiciones generales de prisión aplicadas a los sobrevivientes constituyeron tortura porque
fueron una afrenta para la dignidad humana de los presos”
m)
“las condiciones generales de prisión aplicadas a los sobrevivientes y descritas en
detalle en cada uno de los testimonios presentados ante la Corte Interamericana y
subsumidos en el documento Lista de Víctimas constituyeron tortura porque fue un
régimen infligido intencionalmente en ellos”;
“La violencia de género en el presente caso”
n)
las internas fueron heridas gravemente durante el transcurso de la masacre y
fueron arrastradas sobre cadáveres, sin que se permitiera que otras personas las
ayudaran;
o)
la violencia también se dirigió contra las madres, las hermanas y las esposas de las
presuntas víctimas que fueron a visitar a sus familiares, sometiéndolas a torturas
psicológicas por tener que presenciar la masacre, así como a ataques físicos y verbales por
parte de las autoridades del operativo. Durante estos ataques les lanzaron agua, bombas
lacrimógenas, les dispararon y las golpearon. Varias de las mujeres se encontraban
embarazadas o iban en compañía de niños. Las madres también fueron amenazadas de
muerte sino se retiraban del lugar donde estaba ocurriendo “el operativo”;
p)
es significativo que el Estado realizó la operación militar un día de visita femenina a
la prisión, más aún, “el ataque fue realizado […] la semana del día de la [m]adre”. La
violencia del Estado “había sido planeada de forma que el castigo ejemplarizante de las
prisioneras políticas y el de los prisioneros políticos varones […] fuera presenciado por sus
propias madres y hermanas”. El domingo que se celebró el día de la madre, las madres de
los prisioneros estarían recogiendo cadáveres de las morgues o visitando hospitales para
saber si su ser querido había sobrevivido. De la misma forma “varias prisioneras
sobrevivientes que eran madres, llevarían atado por siempre […] en la memoria, la
conexión entre [el día de la madre] y su sufrimiento extremo en dicha matanza”. La
masacre de Castro Castro se realizó de manera que “cada [d]ía de la [m]adre todos los
años, [las] mujeres revivieran el sufrimiento infligido”, así como para influir en que “las
madres o las esposas se n[egaran] a que sus hijos se integr[aran a] las filas senderistas];
q)
“[n]o existe tortura que no tome en cuenta el género de la víctima. No existe […]
tortura ‘neutral’ […]. Aún cuando una forma de tortura no sea ‘específica’ para la mujer[,
…] sus efectos si tendrán especifi[ci]dades propias en la mujer”. Debido a lo anterior,
“pese a que no toda forma de violencia en este caso fue específica de las mujeres, […]
constituy[ó] violencia de género pues estaba dirigida […] a atacar la identidad femenina”;