resaltado que las características personales del supuesto autor y la gravedad del delito que se le imputa no son,
por sí mismos, justificación suficiente de la prisión preventiva50.
93.
Respecto de las razones que pueden justificar la detención preventiva, los órganos del sistema han
interpretado el artículo 7.3 de la Convención Americana en el sentido de que los indicios de responsabilidad
son condición necesaria pero no suficiente para imponer tal medida. En palabras de la Corte:
deben existir indicios suficientes que permitan suponer razonablemente que la persona
sometida a proceso ha participado en el ilícito que se investiga 51. Sin embargo, “aún verificado
este extremo, la privación de libertad del imputado no puede residir en fines preventivogenerales o preventivo-especiales atribuibles a la pena, sino que sólo se puede fundamentar
[…] en un fin legítimo, a saber: asegurar que el acusado no impedirá el desarrollo del
procedimiento ni eludirá la acción de la justicia” 52.
94.
Además, esto implica una obligación de motivar de manera suficiente la consecución de un fin legítimo
compatible con estos estándares al momento de decretar la detención preventiva. De lo contrario, la misma
debe considerarse arbitraria53.
95.
Por otra parte, cuando un Estado priva de la libertad a una persona, adquiere la obligación de garantizar
el pleno goce y ejercicio de todos sus derechos humanos, con las únicas limitaciones derivadas razonablemente
de la reclusión en condiciones de dignidad. Esta posición de especial garante se explica por el hecho de que las
autoridades penitenciarias ejercen un fuerte control o dominio sobre quienes están sujetos a su custodia54, e
implica para el Estado la responsabilidad especial de garantizar que la privación de libertad permita al recluso
desarrollar una vida digna y “contribuir al goce efectivo de aquellos derechos que bajo ninguna circunstancia
pueden restringirse o de aquéllos cuya restricción no deriva necesariamente de la privación de libertad y que,
por tanto, no es permisible”55
96.
En ese sentido, en el sistema interamericano se ha reconocido que el derecho a la integridad personal se
halla directa e inmediatamente vinculado con la atención a la salud humana, y que la falta de atención médica
adecuada puede conllevar la vulneración del artículo 5.1 de la Convención56. Asimismo, los órganos del sistema
interamericano se han referido a la plena justiciabilidad y autonomía del derecho a la salud a través del artículo
26 de la Convención Americana y las obligaciones que derivan del mismo57.
Corte IDH. Caso López Álvarez Vs. Honduras. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de febrero de 2006. Serie C No. 141, párr. 69;
Corte IDH. Caso García Asto y Ramírez Rojas. Sentencia de 25 de noviembre de 2005. Serie C No. 137, párr. 106; Corte IDH. Caso Acosta
Calderón Vs. Ecuador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de junio de 2005. Serie C No. 129, párr. 75; y Corte IDH. Caso Tibi Vs.
Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 7 de septiembre de 2004. Serie C No. 114,
párr. 180.
51 Corte IDH. Caso Barreto Leiva Vs. Venezuela. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 17 de noviembre de 2009. Serie C No. 206, párr.
111. Citando. Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21
de noviembre de 2007. Serie C No. 170, párr. 101 y Corte IDH. Caso Servellón García y otros Vs. Honduras. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 21 de septiembre de 2006. Serie C No. 152, párr. 90.
52 Corte IDH. Caso Barreto Leiva Vs. Venezuela. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 17 de noviembre de 2009. Serie C No. 206, párr.
111. Citando: Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21
de noviembre de 2007. Serie C No. 170, párr. 103; y Caso Servellón García y otros Vs. Honduras. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 21 de septiembre de 2006. Serie C No. 152, párr. 90.
53 Corte IDH. Caso Barreto Leiva Vs. Venezuela. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 17 de noviembre de 2009. Serie C No. 206, párr.
116.
54 Corte IDH, Caso del “Instituto de Reeducación del Menor” vs. Paraguay. Sentencia del 2 de septiembre de 2004. Serie C No. 112, párr.
152-153. Ese dominio genera una relación particular de sujeción entre el recluso y el Estado, “caracterizada por la particular intensidad
con que el Estado puede regular sus derechos y obligaciones y por las circunstancias propias del encierro, en donde al recluso se le impide
satisfacer por cuenta propia una serie de necesidades básicas que son esenciales para el desarrollo de una vida digna”
55 Corte IDH, Caso del “Instituto de Reeducación del Menor” vs. Paraguay. Sentencia del 2 de septiembre de 2004. Serie C No. 112, párr. 153.
56 Corte IDH. Caso Gonzales Lluy y otros Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de
septiembre de 2015. Serie C No. 298, párr. 171.
57 Corte IDH. Caso Poblete Vilches y otros Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 8 de marzo de 2018. Serie C No. 349, párrs.
100 y ss. En igual sentido. Caso Cuscul Piraval y otros vs. Guatemala. Excepción preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23
de agosto de 2018. Serie C No. 359, párrs. 98 y ss.
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