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Entendía, además, que el origen del homicidio estaría relacionado con personas ligadas a la
policía y, posiblemente, a grupos políticos de la ciudad de Macaíba.
La Comisión Especial de Fiscales logró desenmascarar y llevar a juicio a algunas personas
por crímenes relacionados a este grupo, por ejemplo, a Jorge Luiz Fernandes, conocido
como “Jorge Abafador”, quien fue condenado en dos procesos, cuya sumatoria de las penas
es aproximadamente de sesenta años.
Gilson Nogueira de Carvalho había participado en el proceso electoral de Macaíba, lo que
también podría relacionarse con su muerte, ya que el homicidio fue entre quince y veinte
días después de la elección municipal. Fueron considerados otros posibles motivos de la
muerte, tales como el tráfico de drogas y la compra de animales, los cuales, sin embargo,
no fueron incluidos en el proceso como hechos concretos.
En el año 1998, cuando el testigo ya trabajaba en la Fiscalía de Defensa de los Derechos
Humanos de Natal, lo buscó Antônio Lopes, conocido como Carla, quien decía haber hecho
una investigación particular sobre la muerte de Gilson Nogueira de Carvalho y le entregó
una serie de casetes en los que constaban declaraciones de algunas personas. El testigo
entregó dichos casetes al Fiscal de Macaíba, Henrique César Cavalcanti, quien solicitó la
reapertura del proceso ante la nueva información. Posteriormente, Antônio Lopes fue
asesinado y el testigo considera que su muerte estuvo relacionada con su intento de
esclarecer el homicidio de Gilson Nogueira de Carvalho.
La Policía Civil del Estado de Rio Grande do Norte inició la investigación, y a partir del quinto
o sexto día, la Policía Federal asumió el caso. El comando y el control de la investigación la
tenía la policía, pero el Ministerio Público participó en las investigaciones durante todo el
tiempo y los miembros de la Orden de los Abogados del Brasil las acompañaron en calidad
de observadores.
En los autos de la investigación consta un informe del sector de inteligencia de la Policía
Federal del Estado de Pernambuco, según el cual el homicidio había sido cometido por
policías, pero no presenta elementos de prueba.
Los grupos de exterminio son una constante en su país y realizan lo que se llama “limpieza
social”, actuando como jueces, fiscales, investigando, ejecutando y juzgando a personas
que tengan algún antecedente criminal.
2.
Testigos propuestos por el Estado
a)
Gilson José Ribeiro Campos, quien en la época del homicidio de Gilson
Nogueira de Carvalho era Director de la División de Derechos Humanos de la
Policía Federal. Actualmente es Comisario Especial de la Policía Federal
El Gobernador del Estado de Rio Grande do Norte solicitó al Ministro de Justicia que
designase una autoridad federal para investigar el caso. En la investigación que se inició el
20 de octubre de 1996, a pesar del gran número de policías que participaron en ella y de los
esfuerzos que realizaron, no se logró recabar pruebas suficientes para identificar al autor
del homicidio, por lo que la investigación fue archivada.
Otros órganos del Estado
acompañaron la investigación como observadores y otros participaron de forma activa. La
autoridad policial, el Ministerio Público o la autoridad judicial podrían solicitar la reapertura
de las investigaciones, en el supuesto de que surjan nuevos hechos que, de forma
contundente, puedan llevar al esclarecimiento del caso.