166.
Según la jurisprudencia del sistema interamericano, para que una conducta sea calificada
como tortura deben concurrir los siguientes elementos: i) que sea un acto intencional cometido por un agente
del Estado o con su autorización o aquiescencia; ii) que cause intenso sufrimiento físico o mental y iii) que se
cometa con determinado fin o propósito144.
167.
Por otra parte, la Comisión recuerda en cuanto a las afectaciones que sufren personas que se
encuentran bajo custodia del Estado, que conforme a la jurisprudencia constante de la Comisión y la Corte
Interamericana, siempre que una persona es detenida en un estado de salud normal y posteriormente
aparece con afectaciones a su salud, corresponde al Estado proveer una explicación creíble de esa situación.
En consecuencia, existe la presunción de considerar responsable al Estado por las lesiones que exhibe una
persona que ha estado bajo la custodia de agentes estatales. En dicho supuesto, recae en el Estado la
obligación de proveer una explicación satisfactoria y convincente de lo sucedido y desvirtuar las alegaciones
sobre su responsabilidad, mediante elementos probatorios adecuados145.
168.
La Corte Interamericana ha señalado que cuando existe una denuncia o razón fundada para
creer que se ha cometido un acto de tortura, existe una obligación estatal de iniciar de oficio e
inmediatamente una investigación efectiva que permita identificar, juzgar y sancionar a los responsables,
conforme a la obligación general de garantizar a toda persona bajo su jurisdicción los derechos humanos
consagrados en la Convención, establecida en el artículo 1.1. de la misma en conjunto con el derecho a la
integridad personal146. Esta investigación debe ser realizada por todos los medios legales disponibles y
orientados a la determinación de la verdad y la investigación, persecución, captura, enjuiciamiento y castigo
de todos los responsables de los hechos147. La obligación de investigar exhaustivamente hechos de tortura
adquiere mayor importancia si éstos se produjeron mientras la víctima se encontraba bajo custodia estatal148.
169.
Según la Corte, en los casos en los que existen alegatos de supuestas torturas o malos tratos,
el tiempo transcurrido para la realización de las correspondientes pericias médicas es esencial para
determinar fehacientemente la existencia del daño, sobre todo cuando no se cuenta con testigos más allá de
los perpetradores y las propias víctimas, y en consecuencia los elementos pueden ser escasos. De ello se
desprende que para que una investigación sobre hechos de tortura sea efectiva, la misma deberá ser
efectuada con prontitud149.
mujer y el niño en estados de emergencia o de conflicto armado, Art. 4, y Líneas directrices del Comité de Ministros del Consejo de
Europa sobre los derechos humanos y la lucha contra el terrorismo, Directriz IV; y Art. 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra;
Convenio de Ginebra relativo al trato debido a los prisioneros de guerra (Convenio III), Arts. 49, 52, 87 y 89, 97; Convenio de Ginebra
relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra (Convenio IV), Arts. 40, 51, 95, 96, 100 y 119; Protocolo
Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la Protección de las Víctimas de los Conflictos Armados
Internacionales (Protocolo I), Art. 75.2.ii, y Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la
protección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter internacional (Protocolo II), Art. 4.2.a.
144 CIDH, Informe No. 5/96, Caso 10.970, Fondo, Raquel Martin Mejía, Perú, 1 de marzo de 1996, sección 3. análisis y Corte IDH.
Caso Bueno Alves Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 11 de mayo de 2007. Serie C No. 164, párr. 79.
145 CIDH. Informe 172/10. César Alberto Mendoza y otros (Prisión y Reclusión perpetuas de adolescentes). Fondo. Argentina. 2
de noviembre de 2010. Párr. 298; Corte IDH. Caso Cabrera García y Montiel Flores Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 26 de noviembre de 2010 Serie C No. 220, párr. 134 y Corte IDH. Caso Mendoza y otros Vs. Argentina. Excepciones
Preliminares, Fondo y Reparaciones. Sentencia de 14 de mayo de 2013 Serie C No. 260.
146 Corte IDH, Caso Baldeón García. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 6 de abril de 2006. Serie C No. 147, párr. 156;
Caso Gutiérrez Soler. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 12 de septiembre de 2005. Serie C No. 132, párr. 54; Caso Tibi. Sentencia
de 7 de septiembre de 2004. Serie C No. 114, párr. 159 y Caso Ximenes Lopes. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de julio de
2006. Serie C No. 149, párr. 148. En el mismo sentido, Eur.C.H.R., Assenov and others v. Bulgaria, no. 90/1997/874/1086, Judgment of 28
October 1998, par. 102 y Eur.C.H.R., Ilhan v. Turkey [GC], no. 22277/93, Judgment of 27 June 2000, paras. 89-93.
147 Corte IDH. Caso Montero Aranguren y otros (Retén de Catia) vs. Venezuela. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 5 de
julio de 2006. Serie C No. 150, párr.79.
148
Corte IDH. Caso Bueno Alves vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 11 de mayo de 2007. Serie C No. 16,
149
Corte IDH. Caso Bueno Alves vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 11 de mayo de 2007. Serie C No. 16,
párr.109.
párr.111.
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