eventual obstaculización del desarrollo normal del procedimiento penal o posibilidad de sustracción
a la acción de la justicia– que lleven a la conclusión de que la medida de prisión preventiva es
necesaria y proporcional al fin perseguido 81. En vista de lo anterior, la Corte concluye que la
resolución de 29 de junio de 1994 que ordenó la prisión preventiva de señor Jenkins careció de una
debida motivación en tanto que no expuso las razones por las cuales la medida perseguía un fin
legítimo y era necesaria, idónea y proporcional a dicho fin. En consecuencia, el Estado es
internacionalmente responsable por la violación de los artículos 7.1, 7.3 de la Convención, en relación
con el artículo 8.2 y el artículo 1.1. del mismo instrumento.
b.2 Duración de la prisión preventiva
83. La Corte ha precisado que una de las características que debe tener una medida de detención
o prisión preventiva para ajustarse a las disposiciones de la Convención es estar sujeta a revisión
periódica 82, de tal forma que no se prolongue cuando no subsistan las razones que motivaron su
adopción. En este orden de ideas, el juez no tiene que esperar hasta el momento de dictar sentencia
absolutoria para que una persona detenida recupere su libertad, sino que debe valorar
periódicamente si las causas, necesidad y proporcionalidad de la medida se mantienen, y si el plazo
de la detención ha sobrepasado los límites que imponen la ley y la razón. En cualquier momento en
que aparezca que la prisión preventiva no satisface estas condiciones, deberá decretarse la libertad,
sin perjuicio de que el proceso respectivo continúe 83.
84. En este sentido, el artículo 7.5 de la Convención impone límites temporales a la duración de la
prisión preventiva y, en consecuencia, a las facultades del Estado para asegurar los fines del proceso
mediante esta medida cautelar. Cuando el plazo de la detención preventiva sobrepasa lo razonable,
el Estado podrá limitar la libertad del imputado con otras medidas menos lesivas que aseguren su
comparecencia al juicio, distintas de la privación de libertad 84. Es decir, aun cuando medien razones
para mantener a una persona en prisión preventiva, el artículo 7.5 garantiza que aquélla sea liberada
si el período de la detención ha excedido el límite de lo razonable 85.
85. Este Tribunal ha observado que son las autoridades nacionales las encargadas de valorar la
pertinencia o no del mantenimiento de las medidas cautelares que emiten conforme a su propio
ordenamiento. Al realizar esta tarea, las autoridades nacionales deben ofrecer los fundamentos
suficientes que permitan conocer los motivos por los cuales se mantiene la restricción de la libertad 86,
la cual, para que no se erija en una privación de libertad arbitraria, de acuerdo con el artículo 7.3 de
la Convención Americana, debe estar fundada en la necesidad de asegurar que el detenido no
impedirá el desarrollo eficiente de las investigaciones ni eludirá la acción de la justicia 87. De igual
forma, ante cada solicitud de liberación del detenido, el juez tiene que motivar aunque sea de forma
mínima las razones por las cuales considera que la prisión preventiva debe mantenerse 88.
81
Cfr. Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador, supra, párr. 92, Caso Argüelles y otros Vs. Argentina.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de noviembre de 2014. Serie C No. 288, párr. 120,
Caso Wong Ho Wing Vs. Perú, supra, párr. 248, y Caso Amrhein y otros Vs. Costa Rica, supra, párr. 356.
82
Cfr. Caso Norín Catrimán y otros (Dirigentes, Miembros y Activista del Pueblo Indígena Mapuche) Vs. Chile. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de mayo de 2014. Serie C No. 279, párr. 311, y Caso Mujeres Víctimas de Tortura
Sexual en Atenco Vs. México, supra, párr. 255.
83
Cfr. Caso Amrhein y otros Vs. Costa Rica, supra, párr. 362, y Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador, supra,
párr. 117.
84
Cfr. Caso Amrhein y otros Vs. Costa Rica, supra, párr. 361, y Caso Argüelles y otros Vs. Argentina, supra, párr. 129.
85
Cfr. Caso Amrhein y otros Vs. Costa Rica, supra, párr. 362, y Caso Bayarri Vs. Argentina. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de octubre de 2008. Serie C No. 187, párr. 74.
86
Cfr. Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez vs. Ecuador, supra, párr. 107, y Caso Mujeres Víctimas de Tortura Sexual
en Atenco Vs. México, supra, párr. 255.
87
Cfr. Caso Bayarri Vs. Argentina, supra, párr. 74, y Caso Mujeres Víctimas de Tortura Sexual en Atenco Vs. México,
supra, párr. 255.
88
Cfr. Caso Chaparro Álvarez y Lapo Iñíguez Vs. Ecuador, supra, párr. 117, y Caso Argüelles y otros Vs. Argentina, supra,
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