de comunicaciones, la vigilancia y los registros judiciales no deben utilizarse si su
objetivo es eludir el derecho de los periodistas a no revelar sus fuentes,
salvaguardando así las conversaciones, la correspondencia, las pertenencias y la
información personal relacionada con su trabajo. E incluso si esta información es
obtenida legalmente por las autoridades policiales y judiciales, debe impedirse el uso
posterior de la misma 222 .
249. Así como la salvaguarda del periodismo independiente presupone límites
claros a la persecución penal, en línea con la evolución jurisprudencial de la Corte
IDH en materia de libertad de expresión, la intromisión estatal en otras formas, como
a través de actividades de inteligencia, también debe ser contenida. En este último
punto radica importante avance promovido por la sentencia del caso CAJAR vs.
Colombia.
VI.
Conclusión
250. El caso CAJAR vs. Colombia abre nuevas vías para la protección de derechos
reconocidos de manera inédita en la Sentencia y profundiza entendimientos
relevantes de los estándares de protección convencional que se han establecido en
las últimas décadas en la jurisprudencia de la Corte IDH. En este sentido, este caso
reconoció el derecho a la autodeterminación informativa y el derecho a defender los
derechos humanos como derechos autónomos y directamente exigibles. La Corte IDH
también abrió nuevos caminos al establecer estándares de protección reforzada para
las condiciones de ejercicio profesional de abogados y periodistas, reforzando su
entendimiento de la garantía de independencia en los sistemas de administración de
justicia. Igualmente importante fue la apertura de la lista de víctimas que posibilitó
la innovadora aplicación del artículo 35.2 del Reglamento del Tribunal debido al
carácter colectivo de las violaciones, decisión que abre un importante horizonte de
posibilidades para futuros desarrollos hermenéuticos.
251. Más que eso, el caso ha mostrado su relevancia al reflejar las tensiones que
el desarrollo tecnológico y la amplia circulación de datos traen al plano de la
protección de los derechos humanos, creando espacios para que episodios como los
retratados en la sentencia se vuelvan recurrentes en los países de la región. De ahí
la importancia de que, en un futuro próximo, la Corte Interamericana también dirija
su atención hacia nuevas perspectivas de protección, como el derecho a la integridad
de los sistemas.
252. Finalmente, es importante destacar el ambicioso y necesario conjunto de
reparaciones contenidas en la sentencia. Las medidas otorgadas por la Corte IDH,
especialmente las relativas a la reforma de la Ley 1621 de 2013, son un punto de
convergencia entre los estándares derivados del derecho a la autodeterminación
informativa y la constatación de que las violaciones a las que se ha enfrentado la
Corte no son eventos ubicados en momentos específicos de la historia, sino que
revelan una dimensión estructural y sistémica. Al promover un examen detallado del
marco jurídico que regula las actividades de inteligencia en Colombia, la sentencia
consolidó la comprensión histórica del control de convencionalidad desarrollada por
222
Consejo de Europa. Recomendación. No. R (2000) 7 of the Committee of Ministers to member
states on the right of journalists not to disclose their sources of information.
61