31
de personas en el derecho boliviano al momento en que inició el procedimiento penal
en el año 1983, la Corte observa que no existía para esa fecha una obligación
particular de tipificar el delito de desaparición forzada, de conformidad con las
obligaciones estatales asumidas en razón de haber ratificado la Convención
Americana. A la luz del artículo 2 de la Convención, este Tribunal considera que
desde el momento en que se inició el proceso, la legislación boliviana contemplaba
normas penales conducentes a la efectiva observancia de las garantías previstas en
la Convención respecto de los derechos individuales a la vida, integridad personal y
libertad personal, según lo establecía el Código Penal vigente en el año 198391. De
esta forma, la Corte considera que, en el caso sub judice no se ha demostrado que la
falta de tipificación del delito autónomo de desaparición forzada de personas ha
obstaculizado el desarrollo efectivo del presente proceso penal.
105.
Por otro lado, este Tribunal observa que el Estado ratificó la Convención
sobre Desaparición Forzada de Personas el 5 de mayo de 1999, la cual entró en vigor
para Bolivia el 5 de junio de 1999. Es a partir de este momento que surgió para el
Estado la obligación particular de tipificar el delito de desaparición forzada de
personas. Atendiendo el carácter de dicha obligación, es que el Estado debió
92
implementarla dentro de un tiempo razonable . Al respecto, fue hasta el 18 de
enero de 2006 que incorporó en su legislación dicho delito. Cabe señalar que al
momento de presentarse el caso ante el sistema interamericano, es decir el 9 de
agosto de 2004, aún subsistía dicho incumplimiento, por lo que este Tribunal afirma
su competencia para pronunciarse respecto del mismo. No obstante, al momento de
ponerse en conocimiento ante la Corte este caso, el Estado ya había subsanado dicho
incumplimiento al tipificar el delito de desaparición forzada. En consecuencia si bien
el Estado incumplió con los artículos I.d) y III de la CIDFP, en relación con el artículo
2 de la Convención Americana, tal incumplimiento fue subsanado por el Estado.
IX
REPARACIONES
(APLICACIÓN DEL ARTÍCULO 63.1 DE LA CONVENCIÓN AMERICANA)
106. Es un principio de Derecho Internacional que toda violación de una obligación
internacional que haya producido daño comporta el deber de repararlo
adecuadamente93. En sus decisiones a este respecto, la Corte se ha basado en el
artículo 63.1 de la Convención Americana94.
107. En el marco del reconocimiento efectuado por el Estado (supra párrs. 11 a
15), de acuerdo con las consideraciones sobre el fondo expuestas y las violaciones a
la Convención declaradas en los capítulos anteriores, así como a la luz de los criterios
fijados en la jurisprudencia de la Corte en relación con la naturaleza y alcances de la
91
Cfr. Código Penal de Bolivia, Título VIII “Delitos contra la vida y la integridad corporal”, artículos
251 a 281, y Título X “Delitos contra la libertad”, artículos 291 a 307.
92
Cfr. Caso Heliodoro Portugal Vs. Panamá, supra nota 13, párr. 187.
93
Cfr. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de julio de
1989. Serie C No. 7, párr. 25; Caso Heliodoro Portugal Vs. Panamá, supra nota 13, párr 217; y Caso
Bayarri Vs. Argentina, supra nota 16, párr. 119.
94
El artículo 63.1 de la Convención dispone que:
Cuando decida que hubo violación de un derecho o libertad protegidos en [la] Convención, la
Corte dispondrá que se garantice al lesionado en el goce de su derecho o libertad
conculcados. Dispondrá asimismo, si ello fuera procedente, que se reparen las consecuencias
de la medida o situación que ha configurado la vulneración de esos derechos y el pago de
una justa indemnización a la parte lesionada.
Select target paragraph3
Connect to a paragraph
Connect to an entity
Disable highlights
Add to table of contents