el Tribunal Oral recurrió a referencias al “conflicto territorial mapuche” y al contexto de
reivindicaciones territoriales del pueblo indígena mapuche utilizando reflexiones que
generalizan sobre el uso de la violencia y su ilegalidad, al afirmar que el proceso de
recuperación de tierras del pueblo mapuche “se ha llevado a efecto por vías de hecho,
sin respetar la institucionalidad y legalidad vigente, recurriendo a acciones de fuerza
[…]”. 58 Estos elementos de contexto no fueron presentados de manera neutral y
materializan un nexo causal entre el origen mapuche de las presuntas víctimas y la
determinación de su responsabilidad penal. En el considerando décimo noveno se
infirió la intención terrorista de estereotipos y prejuicios sobre la violencia de las
como autores directos del incendio del fundo Poluco Pidenco referido por haber actuado de un modo
inmediato y directo en la ejecución del mismo, ilícito inserto en el denominado conflicto territorial
mapuche, cometido con la finalidad de causar en la población un justo temor de ser víctimas de
delitos de la misma especie.
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Al analizar el carácter terrorista del delito de incendio, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Angol
sostuvo en el considerando décimo noveno lo siguiente:
DECIMO NOVENO: En relación al carácter no terrorista que sostiene la defensa respecto de estos
hechos, cabe señalar que las declaraciones aludidas en las reflexiones anteriores, prestadas por
personas vinculadas directamente con los hechos o que adquirieron un conocimiento de ellos por
diversos motivos, son testimonios coherentes con las pericias y evidencias documentales ofrecidas
durante la audiencia por los acusadores y son antecedentes que en su conjunto y libremente
apreciados llevan a estos sentenciadores a establecer que el incendio que afectó al fundo Poluco
Pidenco el 19 de diciembre de 2001, es precisamente una conducta terrorista, toda vez que las
acciones desplegadas en aquella ocasión evidencian que la forma, métodos y estrategias
empleadas, tenían una finalidad dolosa de causar un estado de temor generalizado en la zona,
situación que es pública y notoria y que estos jueces no pueden desatender; se trata de un grave
conflicto entre parte de la etnia mapuche y el resto de la población, hecho que no fue discutido ni
desconocido por los intervinientes.
En efecto, el ilícito establecido en la reflexión décimo sexta, está inserto en un proceso de
recuperación de tierras del pueblo mapuche, el que se ha llevado a efecto por vías de hecho, sin
respetar la institucionalidad y legalidad vigente, recurriendo a acciones de fuerza previamente
planificadas, concertadas y preparadas por grupos radicalizados que buscan crear un clima de
inseguridad, inestabilidad y temor en la Provincia de Malleco, puesto que la mayor cantidad de
sucesos y también los más violentos, han ocurrido precisamente en comunas de esta jurisdicción.
Estas acciones se pueden sintetizar en la formulación de exigencias desmedidas, hechas bajo
presión por grupos violentistas a los dueños y propietarios, a quienes se les amenaza y presiona
para que accedan a los requerimientos que se les formulan; muchas de estas condiciones se han
materializado mediante ataques a la integridad física, en acciones de robo, hurto, incendio, daño y
usurpación, que han afectado tanto a las personas y bienes de diversos propietarios agrícolas y
forestales de ésta zona del país; en la audiencia se recibieron numerosos testimonios y se dieron a
conocer diversos antecedentes al respecto, sin perjuicio de que ello es de público conocimiento.
Es obvio inferir que la finalidad perseguida es provocar en la gente un justo temor de ser
víctima de atentados similares, y con ello obligar a los dueños para que desistan de seguir
explotando sus propiedades y hacer que las abandonen, ya que la sensación de inseguridad e
intranquilidad que generan dichos atentados, traen consecuencias tales como disminución y
encarecimiento de la mano de obra, aumento en el costo, tanto en la contratación de maquinarias
para la explotación de
los predios, como para cubrir las pólizas que aseguran las tierras,
instalaciones y plantaciones, también, es cada vez más frecuente ver trabajadores, maquinarias,
vehículos y faenas instalados en los distintos predios, bajo protección policial que asegure la
ejecución de las labores. Todo esto afecta derechos garantizados constitucionalmente.
Esta convicción del Tribunal emana de los dichos expresados por los testigos […] quienes
refirieron al Tribunal haber sido víctimas directas o tener conocimiento de amenazas y atentados
contra personas o bienes, perpetrados por gente de la etnia mapuche; estos testigos expresaron de
diferente forma la sensación de temor que dichos actos han provocado; están los antecedentes
vertidos en el informe de la Sesión de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y
Reglamento del Honorable Senado de la República, y de cuyos párrafos se hizo lectura durante la
audiencia.
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