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de vísceras de víctimas todavía vivas en presencia de otras; la reclusión de personas ya
mortalmente torturadas, manteniéndolas durante días en estado agónico; la abertura de los
vientres de mujeres embarazadas y otras acciones igualmente atroces constituyeron no sólo un
acto de extrema crueldad sobre las víctimas, sino, además, un desquiciamiento que degradó
31
moralmente a los victimarios y a quienes inspiraron, ordenaron o toleraron estas acciones .
52.
Por su parte, el Proyecto lnterdiocesano de Recuperación de la Memoria Histórica (en
adelante “REMHI”)32 documentó:
A pesar de que las masacres guardan un último nudo de inexplicabilidad […], la ofensiva del
Ejército, la cadena de masacres y la estructura interna de cada una obedecen a una lógica
determinada […], y no fueron fruto de un impulso reactivo de los soldados u oficiales. Para lograr
la finalidad de separar a la guerrilla de la población civil de apoyo, el Ejército desencadenó contra
ella masacres masivas e indiscriminadas, persiguiéndola en la montaña donde se escondía,
aterrorizándola, sitiándola luego por hambre, después de haber quemado sus casas y cosechas
almacenadas y de haber destruido enseres domésticos y robado pertenencias. De esa forma se
forzaba a la gente a rendirse y concentrarse en "campamentos especiales". A esta práctica de
33
masacres, persecución, quema y sitio se le ha denominado política de la tierra arrasada .
53.
En 1982 se pasó de la represión selectiva a la indiscriminada 34 . Tal como fue
documentado por la CEH, los perpetradores realizaron las matanzas haciendo blanco a todos los
miembros de una comunidad, sin hacer ningún tipo de distinción entre personas que participaban
directamente en las hostilidades y las que no tenían vínculo con la guerrilla35.
54.
Asimismo, los sobrevivientes de las masacres fueron sometidos a duras condiciones en
el desplazamiento, incluyendo la persecución por los perpetradores36. La CIDH en su segundo informe
especial de 1983 titulado "La Situación de los Derechos Humanos en Guatemala" documentó el
desplazamiento masivo generado en Guatemala como resultado de la represión masiva de los años 1981 y
198237. Asimismo, la CEH sostuvo que:
La magnitud de la violencia institucional a la que la población civil en Guatemala se vio sometida
durante el enfrentamiento armado, se muestra de modo contundente en el fenómeno del
31
Anexo 1. CEH, Memoria del Silencio, Tomo V, Conclusiones y Recomendaciones, párr. 87.
32
Anexo 4. Proyecto liderado por la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala –ODHAG-. El
informe del Proyecto REMHI se publicó en 1998 bajo el título Guatemala Nunca Más. Disponible en:
http://www.derechoshumanos.net/lesahumanidad/informes/guatemala/informeREMHI.htm
33
Anexo 4. REMHI. Guatemala: Nunca Más. Informe de Recuperación de la Memoria Histórica. Tomo II, Los
Mecanismos de la Violencia.
34
Anexo 4. REMHI. Guatemala: Nunca Más. Informe de Recuperación de la Memoria Histórica. Tomo II, Los
Mecanismos de la Violencia.
35
Anexo 1. CEH, Memoria del Silencio, Tomo V, Conclusiones y Recomendaciones, párr. 131.
36
Anexo 1. CEH, Memoria del Silencio, Tomo V, Conclusiones y Recomendaciones, párrs. 65-67
37
CIDH, Tercer Informe Sobre la Situación de los Derechos Humanos en la República de Guatemala, OEA/Ser.L/V/II.66,
aprobado el 3 de octubre de 1985.