18 2002, para cubrir el mínimo establecido por la legislación se precisa asegurar unas 240.000 hectáreas en la región Oriental y 1.200.000 hectáreas en la región Occidental. Las reivindicaciones indígenas no necesariamente son conflictivas, en el caso del departamento de Presidente Hayes un alto porcentaje de las tierras que están siendo reivindicadas no afectan a unidades productivas en funcionamiento. Existen prácticas deshonestas en la determinación de los precios y selección de terrenos para la asignación de recursos a las comunidades indígenas. Por ejemplo, de 1996 a 1998 el Parlamento aprobó la asignación presupuestaria de aproximadamente US $30.000,000 (treinta millones de dólares de los Estados Unidos de América) para la compra de tierras reclamadas por comunidades indígenas. Sin embargo, la malversación de fondos y tramitación de procesos irregulares de reivindicación por el INDI resultó en la compra de tierras no reclamadas y la sobrefacturación de otras. Otras de las cuestiones que restringen el acceso de las comunidades indígenas a la tierra son las relativas a la legislación que regula el latifundio, que aún introduciendo criterios de uso eficiente y manejo ambiental de los inmuebles, establecen parámetros laxos que no han contribuido a su desaparición y a la dinamización de la distribución y el mercado de tierras. El caso particular de la estancia Loma Porá, es un ejemplo de una de las prácticas más comunes que se registra en el Paraguay cuando se trata de simular la extensión real de tierra que detenta un propietario. Este establecimiento ganadero cuenta en total con 61.000 hectáreas, subdivididas en diferentes fincas a raíz del reclamo territorial de la Comunidad Sawhoyamaxa, creándose sociedades diferentes de modo de fraccionar la estancia en títulos y firmas separadas. j. Declaración del señor Andrew Leake, perito El propósito general de su estudio fue examinar los recursos y modelos de uso de las tierras por parte de los indígenas, en la región oriental del Chaco paraguayo, y dentro de este contexto, examinar si la extensión de las 14.404 hectáreas reclamadas por los miembros Comunidad Sawhoyamaxa les permitirá preservar y desarrollar su sustento propio. La información usada para el estudio fue obtenida de archivos, comunicaciones personales y de materiales publicados, pero básicamente se funda en el conocimiento que tiene el perito de la región así como de la población indígena del Chaco. El nivel de análisis de la tierra se restringió a categorías generales de la cobertura del suelo, suficiente para un análisis preliminar. Cualquier estudio más detallado requerirá de observaciones in situ de la tierras. La información del uso actual de la tierra estuvo limitada a dos entrevistas breves conducidas por la organización no gubernamental “Tierraviva”. Los diferentes asentamientos que conforman la Comunidad de Sawhoyamaxa están ubicados en el margen oriental del Chaco paraguayo, al oeste de la ciudad de Concepción. Esta es el área con la cual la Comunidad Sawhoyamaxa se asocia históricamente y se encuentra dentro del territorio ancestral de los Enxet, que se extendía por la margen derecha del Río Paraguay por aproximadamente 200 Km., desde el Riacho González al norte, hacia el Riacho Montelindo al Sur. Las variaciones climáticas en la región tienen un efecto directo en la distribución y abundancia de plantas y de especies animales, de los cuales los pueblos indígenas se han valido tradicionalmente para satisfacer sus necesidades de subsistencia.

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