41.
La Comisión advierte que el mismo día rindieron declaración el Cabo Primero Omar Justo Ojeda
y el Sargento Humberto Mario Echegaray, relatando los hechos de manera coincidente con el inspector Cervera37.
La Cabo Primero Zulma Rosalía Orellana declaró en igual sentido pero agregó haber hablado con dos jóvenes del
sexo femenino y que una de ellas le preguntó quién era la persona que gritaba, “a lo que la dicente les [ilegible] con
que persona habían venido, para contestarles(sic): “NOSOTROS VENIMOS CON LOS BRASILEROS QUE SON
AMIGOS NUESTROS”. Ante ello, les pregunta si “el pelado” se encontraba con ellas; recibiendo como respuesta “EL
PELADO ES EL QUE NOS ESTABA MOLESTANDO DENTRO DEL BOLICHE, NOS OFRECIÓ UN SOBRECITO DE
FALOPA, ESE ES EL QUE TIENE QUE QUEDAR PRESO”38.
42.
En su declaración testimonial del 5 de abril, el doctor Brizuela indicó que al estar revisando a José
Delfin Acosta “[…] el paciente efectúa una convulsión cuya duración oscilaría entre los 5/10 segundos; por lo cual
se produce en un primer momento un pequeño golpe en región occipital, contra el piso. Seguidamente se lo carga
en la camilla y se lo traslada hacia el interior de la ambulancia […]. Posteriormente y casi al arribo del nosocomio
hace un paro cardiorespiratorio; realizándose maniobras básicas de forma infructuosa; falleciendo”39. El 11 de
abril de 1996 se tomó ampliación de declaración al doctor Brizuela, a quien se le preguntó si observó signos de
golpes en el cuerpo del occiso, respondiendo que “no reparó en ese detalle”40; al ser interrogado por el juez “si
hubiese estado ese sujeto muy golpeado se habría percatado de tal circunstancia, respondió que efectivamente si,
ya que en esos casos existen marcas pronunciadas y moretones visibles”41. Asimismo, manifestó que “no tenía
ninguna herida sangrante ni tampoco manchas de sangre en toda su superficie corporal”42.
43.
El chofer de la ambulancia, Diego José Posada, declaró el 5 de abril de 1996 que “[…]
observó a una persona del sexo masculino que se encontraba acostado sobre el piso encontrándose desnudo
completamente […]. Acto seguido el dicente coloca la camilla […] proceden a colocar al hombre sobre la misma,
encontrándose dicha persona […] con los ojos cerrados, desconociendo el estado en que se encontraba […]”43. En
su declaración del 8 de abril, añadió que “al momento de trasladar al mismo hasta la ambulancia, lo hizo muy
rápidamente, no fijándose si el paciente presentaba algún tipo de signo de convulsión”44.
44.
Oscar Darío Almada, declaró que “trabajaba como taxista, y en la fecha siendo aproximadamente
las 08:30 horas, cuando pasaba frente a esta Comisaría, le fue solicitada su cooperación en calidad de testigo, pues
tenían a un detenido por ebriedad y debía presenciar lo que se hacía. […] se encontraban varios policías rodeando
a un individuo de cabeza afeitada […] que aparentaba estar totalmente fuera de sí y muy nervioso [..] comenzó a
tirar todo lo que tenía en distintas direcciones y luego se quitó los zapatos y que también arrojó lejos de él y toda
su ropa quedando completamente desnudo […] Ni bien le pusieron las esposas, logró soltarse de quienes lo
sujetaban y arrojándose al piso, empezó a golpearse la cabeza contra el suelo y a gritar que los iba a mandar presos
a todos y que pidieran una ambulancia porque estaba lastimado[…]”45. El 9 de abril de 1996 ratificó su declaración
indicando que “estaba como enloquecido, movía continuamente todo su cuerpo casi descontrolado [….]
Interrogado por S.S para que diga si desde que estuvo presente en la sala hasta que se retiró observó que algún
policía lo golpeara, respondió que no. Que obviamente por el estado de alteración que explicó, en las veces que se
tiró al piso el personal policial encargado debió tomar a esta persona con firmeza[…]. Que jamás reitera le
pegaron”46.
45.
El mismo 5 de abril de 1996, Ángel Acosta, hermano de José Delfín Acosta, declaró que este último
“de chico tuvo foco epiléptico y por lo que fue tratado en aquella época […] Sabe por dichos de su hermano, que se
lo contó hace muchos años, que no podía recibir golpes en la cabeza ya que podía volver a tener un nuevo foco
epiléptico, pero que en la actualidad cree que no tenía nada como para tratarse y de haberlo tenido se habría
Anexo 19. Declaraciones del Cabo Primero Omar Justo Ojeda y del Cabo Humberto Mario Echegaray, de 5 de abril de 1996. Anexo a la petición
inicial.
38 Anexo 20. Declaración de la Cabo Primero Zulma Rosalía Orellana de 5 de abril de 1996. Anexo a petición inicial.
39 Anexo 21. Declaración de Guillermo José Brizuela Barros de 5 de abril de 1996. Anexo a la petición inicial.
40 Anexo 22. Declaración de Guillermo José Brizuela Barros de 11 de abril de 1996. Anexo a la petición inicial.
41 Anexo 22. Declaración de Guillermo José Brizuela Barros de 11 de abril de 1996. Anexo a la petición inicial.
42 Anexo 22. Declaración de Guillermo José Brizuela Barros de 11 de abril de 1996. Anexo a la petición inicial .
43 Anexo 23. Declaración de Diego José Posada de 9 de abril de 1996. Anexo a la petición inicial.
44 Anexo 23. Declaración de Diego José Posada de 9 de abril de 1996. Anexo a la petición inicial.
45 Anexo 24. Declaración de Oscar Darío Almada del 5 de abril de 1996. Anexo a la petición inicial.
46 Anexo 25. Declaración de Oscar Darío Almada del 9 de abril de 1996. Anexo a la petición inicial.
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