naturales, y que tales actividades han sido puestas en conocimiento de las autoridades estatales en distintos ámbitos, particularmente en el curso del proceso ante la propia Comisión. Los representantes han señalado la metodología utilizada para realizar esta práctica: el corte de árboles en el monte y, posteriormente, el ingreso de tractores y camiones que retiran la leña por caminos diversos. Autoridades estatales han reconocido la existencia de este problema, como surge de las acciones que se detallan más adelante (infra, párrs. 269 a 271)272 y en el trámite del caso se han comprometido a adoptar acciones para prevenir su ocurrencia. 265. El Cacique Rogelio Segundo, en la audiencia pública ante este Tribunal, explicó que la tala es algo que “perjudica mucho al territorio” pues se “degrada el monte”, “no hay flor ni fruta”, hay animales que se van y menos colmenas para recoger miel. Agregó que, pese a las denuncias realizadas ante el Estado, no han logrado frenar esta actividad, y que producto de la misma, se han generado inundaciones. El Cacique Francisco Pérez, por su parte, señaló que “el Estado no controla, los criollos son los primeros que cortan y nosotros los caciques decimos ‘vamos a denunciar’, y nada, denunciar, denunciar y nada, no hay respuesta”. Tras la consulta en la audiencia pública sobre cómo consiguen sus medicinas a raíz de la escasez de especies arbóreas típicas, el señor Pérez señaló que su sistema de medicina depende de los bosques y que “cuando [hay] lluvia crecen las plantas pero el problema es que cuando crece la planta, tiernito, vienen los animales y comen la planta, por eso no hay. Pensamos que si [de] una vez se sacan los animales, en dos años podemos tener un hermoso bosque”. 266. Alambrados.- Respecto a los referidos alambrados, ya en 1991 las comunidades afirmaron que existían alambrados puestos por los criollos. Ese año indicaron que en los diez años anteriores, los criollos ya t[enían muchos] kilómetros […] de alambrado, 273 cortando el paso al río y al monte . El cacique Rogelio Segundo declaró que los alambrados afectan a los indígenas, pues les obstaculiza “caminar libres […] para buscar el alimento”. Diversos actos, inclusive emanados del Estado (infra párrs. 267 y 268), denotan que la presencia de alambrados se ha mantenido en el curso de los años. B.2.1.2 Acciones desarrolladas por el Estado 267. En diversas oportunidades el Estado se comprometió a tomar acciones sobre los alambrados. En diciembre de 2000 afirmó que tomaría medidas para impedir su 274 instalación y “ajustar” controles al respecto . Después, el 6 de febrero de 2001, la Provincia se comprometió a presentar un informe con relación al tendido ilegal de 275 alambrados , sin que conste que se haya efectuado. El 2 de agosto de 2002 el 272 De modo adicional, consta una nota de los peticionarios dirigida a la Comisión en que se informa sobre una reunión mantenida el 6 de febrero de 2001, en la que, según se indicó, “[e]l Secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable reconoció expresamente que la tala de árboles que se lleva a cabo en los [l]otes […] 55 y 14 es ilegal” (cfr. Nota de la Comunidad indígena Lhaka Honhat a la Comisión, Anexo L.2 al escrito de solicitudes y argumentos. de 21 de febrero de 2001, fs. 34.047 a 34.050). 273 Cfr. Pedido de tierras de Lhaka Honhat de 28 de julio de 1991. Expediente de prueba, anexo K.2 al escrito de solicitudes y argumentos, fs. 33.573 a 33.582. 274 Cfr. Acta de reunión de 15 de diciembre de 2000. Expediente de prueba, anexo K.4 al escrito de solicitudes y argumentos, fs. 33.586 a 33.588. 275 Cfr. Nota a la Comisión de 21 de febrero de 2001. Expediente de prueba, anexo K.5 al escrito de solicitudes y argumentos, fs. 33.589 a 33.592. 94

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