5
h.
durante el período de excepción los órganos de seguridad del Estado,
conjuntamente con la Policía Metropolitana, la Guardia Nacional y el Ejército,
realizaron una serie de operativos tendientes a reprimir los actos de violencia;
i.
los sucesos de febrero y marzo de 1989, según cifras oficiales, dejaron
un saldo de 276 muertos, numerosos lesionados, varios desaparecidos y
cuantiosas pérdidas materiales. Sin embargo, dicha lista fue desvirtuada por
la posterior aparición de fosas comunes;
j.
a partir del 28 de febrero de 1989 se aplicó a la población civil un plan
militar secreto denominado Ávila. Dicho plan fue concebido en los años
sesenta, época en que según el Exministro de la Defensa, Ítalo del Valle
Alliegro, existían en Venezuela grupos armados irregulares.
Según sus
palabras, dicho plan se “cumplió a pesar del largo tiempo sin ponerlo en
práctica” pero “debería ser revisado y actualizado en atención a las nuevas
realidades”;
k.
dos
organizaciones
no
gubernamentales
que
practicaron
investigaciones in situ, así como peritos internacionales, coincidieron en
manifestar que la mayoría de las muertes fueron ocasionadas por disparos
indiscriminados realizados por agentes del Estado venezolano mientras que
otras fueron el resultado de ejecuciones extrajudiciales. También coincidieron
en que los efectivos del Ejército abrieron fuego contra multitudes y contra
viviendas, por lo que fallecieron numerosos niños y personas inocentes que
no participaron en hechos delictivos;
l.
entre las víctimas se incluyen a siete menores y cinco mujeres. De los
44 casos, 18 ocurrieron el 1 de marzo de 1989 o después, cuando los sucesos
habían cesado desde el 28 de febrero del mismo año, cuando según informes
del gobierno de Venezuela, se tenía completamente controlada la situación;
11 de las víctimas fueron ultimadas en sus casas, cinco de éstas en horas de
toque de queda y los otros siete casos corresponden típicamente a
ejecuciones extrajudiciales. En cuanto a las circunstancias de las muertes, 14
de las víctimas murieron como consecuencia de heridas de arma de fuego en
el cráneo, tres de ellas recibieron impactos en el cuello, 14 en el tórax o en el
abdomen, y cinco fueron víctimas de disparos por la espalda. Otras cuatro
víctimas desaparecieron de la zona controlada por el Ejército y la Policía
Metropolitana, sin que a la fecha se tenga noticias de su paradero. Asimismo,
32 de estos casos estaban pendientes en los tribunales militares o fueron
conocidos por los tribunales militares ( sin perjuicio de que algunos de ellos se
tramitaban también ante la jurisdicción civil) y en ningún caso ha habido una
sentencia que identifique a los responsables y establezca las sanciones
correpondientes;
m.
en los casos objeto de la presente demanda existió un patrón común
de comportamiento caracterizado por el uso desproporcionado de la fuerza
armada en los barrios populares.
Dicho comportamiento incluyó el
ocultamiento y destrucción de evidencia, así como el empleo de mecanismos
institucionales que han asegurado la impunidad de los hechos;
n.
en los días subsiguientes a los sucesos, el Estado ordenó, a través del
Poder Ejecutivo, que se procediera a la inhumación de un número aún no
determinado de cadáveres en fosas comunes ubicadas en el sector