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como he dicho-- abarcados por la jurisprudencia de la Corte, es necesario mencionar
que ésta ya ha elaborado una útil doctrina jurisprudencial acerca de puntos tales
como: tribunal independiente e imparcial, tribunal competente (temas, ambos, que
pueden ser atraídos como elementos o, quizás mejor, como presupuestos del debido
proceso), jurisdicción militar (capítulo relevante de los temas anteriores), presunción
de inocencia, igualdad ante la ley, defensa, principio de contradicción, publicidad,
detención, prisión preventiva (condiciones y características), investigación,
admisibilidad y valoración de la prueba, plazo razonable (para la prisión preventiva y
para el proceso), recursos, nuevo proceso (cosa juzgada y ne bis in idem), ejecución
de sentencia, aspectos específicos del enjuiciamiento de menores de edad que
incurren en conductas penalmente típicas, etcétera.
II.
COMUNICACIÓN DEL MOTIVO DE LA DETENCIÓN
8.
La sentencia dictada por la Corte en el Caso López Alvarez vs. Honduras (1 de
febrero de 2006) se concentra en puntos del debido proceso, aun cuando también
trae a cuentas algunos temas novedosos que anteriormente no había abordado la
Corte Interamericana, como ocurre con la violación de la libertad de (pensamiento y)
expresión a propósito del uso de la lengua garífuna por la víctima mientras
permaneció en prisión, punto que posee entidad propia y autónoma, y también
reviste interés específico en la circunstancia de la aplicación de medidas privativas de
libertad, como infra mencionaré.
9.
La fijación del tema del procedimiento --deliberadamente utilizo esta
expresión; adelante me referiré al proceso, propiamente--, es decir, la precisión y el
razonable acreditamiento de los elementos que explican y legitiman una actuación
del Estado que incide profundamente en los derechos y las libertades de una
persona, constituye una cuestión central en esta materia. No sólo justifica
intervenciones que de otra manera serían absolutamente ilegítimas (p.
ej.,injerencias en la libertad, la seguridad, la propiedad), y establece la frontera
entre el derecho y sus limitaciones indispensables (bajo los términos
tradicionalmente reconocidos y enérgicamente acotados que aportan, entre otros
instrumentos, la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre –
artículo XXVIII-- y la Convención Americana --artículos 27 y 29 a 32--), sino también
plantea la base racional y necesaria (aunque no suficiente, por sí misma) para que el
individuo (a título de indiciado o inculpado, en su hora) pueda enfrentar esas
intervenciones, que se producen en diferentes etapas, bajo distintas denominaciones
y con diversas consecuencias, invariablemente restrictivas del ejercicio de derechos y
libertades.
10.
Es inexcusable que quien se ve afectado por la actividad persecutoria del
Estado conozca oportunamente el motivo (y el significado, con sus posibles
repercusiones) de ésta, para que la enfrente adecuadamente a través de actos de
defensa, normalmente orientados en el sentido que derive del conocimiento de ese
motivo. Utilizo esta última palabra, que no emplea la Convención Americana, para
fijar el alcance que, en mi concepto, poseen las expresiones “razones de su
detención” y “cargo o cargos formulados”, que utiliza el artículo 7.4 del Pacto de San
José.
11.
En esencia, la norma internacional se refiere a información bastante para
acreditar la legitimidad de la actuación estatal (administrativa o judicial, en sus
momentos) y brindar la posibilidad de defensa oportuna y adecuada. No debiera
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