51
ARTICULO 27
1. Los Estados Partes reconocen el derecho de todo niño a un nivel de vida
adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social.
[…]
3. Los Estados Partes, de acuerdo con las condiciones nacionales y con
arreglo a sus medios, adoptarán medidas apropiadas para ayudar a los padres
y a otras personas responsables por el niño a dar efectividad a este derecho y,
en caso necesario, proporcionarán asistencia material y programas de apoyo,
particularmente con respecto a la nutrición, el vestuario y la vivienda.
ARTICULO 37
Los Estados Partes velarán por que:
a)
Ningún niño sea sometido a torturas ni a otros tratos o penas
crueles, inhumanos o degradantes. No se impondrá la pena capital ni la de
prisión perpetua sin posibilidad de excarcelación por delitos cometidos por
menores de 18 años de edad;
b)
Ningún niño sea privado de su libertad ilegal o arbitrariamente. La
detención, el encarcelamiento o la prisión de un niño se llevará a cabo de
conformidad con la ley y se utilizará tan sólo como medida de último recurso y
durante el período más breve que proceda;
c)
Todo niño privado de libertad sea tratado con la humanidad y el
respeto que merece la dignidad inherente a la persona humana, y de manera
que se tengan en cuenta las necesidades de las personas de su edad. En
particular, todo niño privado de libertad estará separado de los adultos, a
menos que ello se considere contrario al interés superior del niño, y tendrá
derecho a mantener contacto con su familia por medio de correspondencia y
de visitas, salvo en circunstancias excepcionales;
d)
Todo niño privado de su libertad tendrá derecho a un pronto
acceso a la asistencia jurídica y otra asistencia adecuada, así como derecho a
impugnar la legalidad de la privación de su libertad ante un tribunal u otra
autoridad competente, independiente e imparcial y a una pronta decisión
sobre dicha acción.
196. Las normas transcritas permiten precisar, en variadas direcciones, los
alcances de las “medidas de protección” a que alude el artículo 19 de la Convención
Americana. Entre ellas merecen ser destacadas las referentes a la no discriminación,
a la asistencia especial a los niños privados de su medio familiar, a la garantía de la
supervivencia y el desarrollo del niño, al derecho a un nivel de vida adecuado y a la
reinserción social de todo niño víctima de abandono o explotación. Es claro para esta
Corte que los actos perpetrados contra las víctimas en el presente caso, en los que
se vieron involucrados agentes del Estado, contravienen estas previsiones.
197. Existen en el expediente referencias documentales al hecho de que uno de los
tres niños de los que trata el presente caso, Jovito Josué Juárez Cifuentes, estaba
registrado en “archivos delincuenciales” del Gabinete de Identificación de la Policía
Nacional. Al respecto, la Corte considera pertinente destacar que, si los Estados
tienen elementos para creer que los “niños de la calle” están afectados por factores
que pueden inducirlos a cometer actos ilícitos, o disponen de elementos para concluir
que los han cometido, en casos concretos, deben extremar las medidas de
Select target paragraph3
Connect to a paragraph
Connect to an entity
Disable highlights
Add to table of contents