VOTO RAZONADO DEL JUEZ A. A. CANÇADO TRINDADE
1.
Concuerdo con la decisión de la Corte de desestimar las excepciones
preliminares interpuestas por el Gobierno demandado, de proseguir con el
conocimiento del presente caso, y de reservar el pronunciamiento sobre costas para
decidirlo con la cuestión de fondo. Sin embargo, me siento obligado a adjuntar este
Voto Razonado para explicar y desarrollar las razones por las cuales estoy
plenamente de acuerdo con el rechazo por la Corte de una de las excepciones
preliminares en particular, a saber, la del no agotamiento de los recursos internos, y
mi enfoque sobre la cuestión del no agotamiento con relación al tema de la
estructura interna del organismo jurisdiccional internacional (es decir, de la
atribución de competencias a la Comisión y a la Corte Interamericana de Derechos
Humanos).
2.
Deseo abordar la cuestión específica de la excepción de no agotamiento de los
recursos internos invocada ante la Corte, en dos circunstancias: cuando no se la ha
opuesto previamente ante la Comisión, como en el presente caso, y cuando se la ha
invocado anteriormente ante la Comisión. En el primer caso, no se puede dudar de
que el Gobierno demandado se encuentra impedido de levantar la objeción de no
agotamiento al no haberla opuesto previamente ante la Comisión(1) . La Corte,
como se puede recordar, ha considerado la excepción de no agotamiento
renunciable, aún tácitamente, y ha estimado que la cuestión del cumplimiento o no
de los requisitos de admisibilidad ante la Comisión (artículos 46-47) se relaciona con
la interpretación o la aplicación de la Convención Americana y se encuentra, de esta
manera, ratione materiæ, dentro del ámbito de la competencia de la Corte. Sin
embargo, como se trataba de un requisito de admisibilidad de una petición o
comunicación ante la Comisión, la Corte sostuvo en el “Asunto de Viviana
Gallardo et al.” (1981, §§ 26-27) que incumbía primero a la Comisión decidir
sobre la materia, y que solamente después de dicha decisión podría la Corte aceptar
o rechazar la opinión de la Comisión; como en aquel caso la cuestión no se había
tratado por la Comisión, la Corte decidió que no podía en aquella etapa pronunciarse
sobre una renuncia por el Gobierno del requisito del previo agotamiento de los
recursos internos.
3.
De hecho, constituye un requisito de sentido común, de la administración
correcta de la justicia y de la estabilidad jurídica, como lo revela el propio plan
general de la Convención Americana, que una objeción a la admisibilidad basada en
el no agotamiento de los recursos internos se presente solamente in limine litis, en la
medida en que lo permitan las circunstancias del caso. Si dicha objeción, que
beneficia primariamente al Estado demandado, no se presenta por éste en el
momento oportuno, es decir, en el procedimiento sobre admisibilidad ante la
Comisión, se presume que el Gobierno demandado ha renunciado, aun tácitamente,
a dicha objeción. No hay nada que impida que el Gobierno demandado renuncie, en
forma expresa o tácita, al beneficio de la regla del agotamiento de los recursos
internos, la cual pretende privilegiar su propio ordenamiento jurídico interno. De ello
resulta que si tal renuncia ha ocurrido en el procedimiento ante la Comisión, como en
el presente caso, no se puede concebir que el Gobierno demandado pueda
(1) Véase al efecto la jurisprudencia constante de la Corte Europea de Derechos Humanos (Sentencias,
inter alia, en los casos: Artico, 1980; Corigliano, 1982; de Jong, Baljet y Van der Brink, 1984;
Bozano, 1986; Bricmont, 1989; Ciulla, 1989; Granger, 1990).