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la decisión de la Comisión y la Corte constituiría una violación de los
derechos constitucionales 102 de las presuntas víctimas de este caso.
r) El 4 de junio de 1999 el Estado de Trinidad y Tobago ejecutó a Joey
Ramiah luego de haber sido declarado culpable de homicidio intencional y
haber sido condenado a la pena de muerte en la horca (infra párrs. 190200) a pesar de existir una medida provisional a su favor, por virtud de la
cual esta Corte le ordenó al Estado abstenerse de quitarle la vida.
s) El 7 de febrero de 2000 Wayne Matthews fue informado de la conmutación
de su pena de muerte por la pena de 75 años de prisión.
t) Los representantes de las supuestas víctimas incurrieron en gastos en la
tramitación de sus casos ante el sistema interamericano.
IX
VIOLACIÓN DEL ARTÍCULO 4.1 Y 4.2 EN RELACIÓN CON LOS ARTÍCULOS 1.1
Y 2 DE LA CONVENCIÓN AMERICANA
(Pena de Muerte Obligatoria)
Alegatos de la Comisión
85.
La Comisión alegó que el Estado es responsable de la violación de la
Convención Americana por el arresto, detención, juicio, condena y sentencia a
muerte en la horca de las 32 supuestas víctimas del presente Caso (supra párr. 2),
efectuados en virtud de la Ley de Delitos contra la Persona de Trinidad y Tobago, que
data de 1925.
86.
Agregó que de conformidad con la sección 4 de la Ley de Delitos contra la
Persona, una vez que se establece que el acusado es culpable de homicidio
intencional se impone “obligatoriamente” la pena de muerte, porque dicha sección
dispone que “toda persona condenada por homicidio intencional sufrirá la muerte” 103.
87.
Además, la Comisión señaló que la legislación de Trinidad y Tobago no
permite que un tribunal considere las circunstancias personales del acusado o las
características de su delito cuando se trate de homicidio intencional. Entre esas
circunstancias mencionó los antecedentes penales del procesado, los factores
subjetivos que pudieran haber motivado su comportamiento, el grado de
participación que tuvo en el acto delictivo y la probabilidad de que se reforme o
readapte socialmente. Tampoco puede valorar si la pena de muerte es la sanción
102
nota 99.
Cfr. Thomas and Hilaire v. Baptiste et al., Apelación ante el Privy Council No. 60 de 1998, supra
103
La Ley de Delitos contra la Persona adopta en su sección 3 la disposición de la legislación inglesa
de acuerdo con la cual todo acusado debe ser condenado por el delito de “homicidio intencional” si se
comprueba que ha dado muerte a otra persona con la intención de matarla o causarle graves lesiones
corporales o cuando ha actuado junto con una o más personas que comparten el designio común de
causar la muerte o graves lesiones corporales a otra persona y ha cometido el acto de que se trata en
cumplimiento de ese designio común, independientemente de que haya sido o no el principal autor del
homicidio. Cfr. Ley de Delitos contra la Persona de Trinidad y Tobago (3 de abril de 1925). Legislación de
Trinidad y Tobago, Sección 3, supra nota 33.
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