140. La Corte ha establecido que la tortura y las penas o tratos crueles, inhumanos o
degradantes están absoluta y estrictamente prohibidos por el Derecho Internacional de los
Derechos Humanos. Esta prohibición es absoluta e inderogable, aún en las circunstancias
más difíciles, tales como guerra, amenaza de guerra, lucha contra el terrorismo y
cualesquiera otros delitos, estado de sitio o de emergencia, conmoción o conflicto interior,
suspensión de garantías constitucionales, inestabilidad política interna u otras emergencias o
calamidades públicas172, y pertenece hoy día al dominio del jus cogens internacional173. Los
tratados de alcance universal174 y regional175 consagran tal prohibición y el derecho
inderogable a no ser sometido a ninguna forma de tortura.
141. Asimismo, en casos que involucran alguna forma de violencia sexual, se ha precisado
que las violaciones a la integridad personal conllevan la afectación de la vida privada de las
personas, protegida por el artículo 11 de la Convención, la cual abarca la vida sexual o
sexualidad de las personas176. La violencia sexual vulnera valores y aspectos esenciales de la
vida privada de las personas, supone una intromisión en su vida sexual y anula su derecho a
tomar libremente las decisiones respecto a con quien tener relaciones sexuales, perdiendo
de forma completa el control sobre sus decisiones más personales e íntimas, y sobre las
funciones corporales básicas177.
142. Asimismo, ha considerado que la violación sexual es cualquier acto de penetración
vaginal o anal, sin consentimiento de la víctima, mediante la utilización de otras partes del
cuerpo del agresor u objetos, así como la penetración bucal mediante el miembro viril 178.
143. Adicionalmente, se advierte que en este caso las obligaciones generales que se derivan
de los artículos 5 y 11 de la Convención Americana son reforzadas por las obligaciones
específicas derivadas de la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura.
Los artículos 1 y 6 de esta Convención Interamericana, refuerzan la prohibición absoluta de
172
Cfr. Caso Lori Berenson Mejía Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de noviembre de
2004. Serie C No. 119, párr. 100, y Caso López y otros Vs. Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas, supra, párr. 180.
173
Cfr. Caso Maritza Urrutia Vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de noviembre de
2003. Serie C No. 103, párr. 92, y Caso Valenzuela Ávila Vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 11 de octubre de 2019. Serie C No. 386, párr. 180. Al respecto, véase, el artículo 53 de la Convención de Viena
sobre el Derecho de los Tratados, el cual establece: “Tratados que están en oposición con una norma imperativa de
derecho internacional general ("jus cogens"). Es nulo todo tratado que, en el momento de su celebración esté en
oposición con una norma imperativa de derecho internacional general. Para los efectos de la presente Convención,
una norma imperativa de derecho internacional general es una norma aceptada y reconocida por la comunidad
internacional de Estados en su conjunto como norma que no admite acuerdo en contrario y que sólo puede ser
modificada por una norma ulterior de derecho internacional general que tenga el mismo carácter”.
174
Cfr. Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 7; Convención contra la Tortura y Otros
Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, artículo 2; Convención sobre los Derechos del Niño, artículo 37,
y Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus
familiares, artículo 10.
175
Cfr. Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura, artículos 1 y 5; Carta Africana de los
Derechos Humanos y de los Pueblos, artículo 5; Carta Africana de los Derechos y Bienestar del Niño, artículo 16;
Convención de Belém do Pará, artículo 4, y Convenio Europeo de Derechos Humanos, artículo 3.
176
Cfr. Caso Fernández Ortega y otros Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de agosto de 2010. Serie C No. 215, párr. 129, y Caso Mujeres Víctimas de Tortura Sexual en
Atenco Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas, supra, párr. 179.
177
Cfr. Caso J. Vs. Perú. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas, supra, párr. 367, y Caso Mujeres
Víctimas de Tortura Sexual en Atenco Vs. México, supra, párr. 179.
178
Cfr. Caso del Penal Miguel Castro Castro Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de
noviembre de 2006. Serie C No. 160, párr. 306, y Caso Mujeres Víctimas de Tortura Sexual en Atenco Vs. México.
Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas, supra, párr. 182.
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