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Posteriormente, las diligencias fueron enviadas al Juzgado 5o. de Primera
Instancia del Ramo Penal de Instrucción el 23 de febrero de 1988.
(Cfr. Oficio número 051/Srio. de 14 de junio de 1988, suscrito por el Lic. Luis Alberto
Mazariegos Castellanos, Juez Decimotercero de Paz Penal y dirigido al Juez Séptimo de
Primera Instancia del Ramo Penal de Instrucción, Lic. Julio Aníbal Trejo Duque).
VII
PRUEBA TESTIMONIAL Y PERICIAL
67.
La Corte recibió, en audiencias públicas de 22, 23 y 24 de septiembre de 1997,
las declaraciones de los testigos y los informes de los peritos, ofrecidos tanto por la
Comisión Interamericana como por el Estado. Dichos informes y declaraciones son
sintetizados a continuación, en el orden en que fueron producidos:
a.
Testimonio de María Elizabeth Chinchilla, esposa de Manuel de
Jesús González López
En febrero de 1988 vivía con su esposo, Manuel de Jesús González López, y sus
hijos, en la Colonia Mezquital de la zona 12 en Guatemala. Su esposo
trabajaba como mecánico y era deportista. El 11 de febrero de 1988 fue a
esperarlo a la salida del trabajo y regresaron en auto a la casa a las seis menos
cuarto de la tarde; en el momento en que él estaba cerrando la puerta del auto
se acercó una “panel” blanca con placas guatemaltecas, de la cual salieron
cuatro hombres morenos vestidos de civil, con pelo rapado más corto en los
lados que en la parte de arriba. Dichos hombres tomaron a su esposo por atrás
y lo metieron en la “panel”; ella fue a pedir ayuda a la delegación de policía en
la avenida Bolívar en la ciudad de Guatemala; al día siguiente fue a buscar a su
esposo al Hospital General; el sábado 13 temprano fue a la morgue pero no le
dieron información; como a mediodía su cuñada le dijo que el cuerpo de su
esposo se encontraba en la morgue y que fue hallado degollado y desnudo en la
calle, con quemaduras similares a las que produciría un cigarro. Ella se trasladó
a la morgue y vio su cadáver en una caja; estaba un poco morado, cortado, con
señales de ahorcamiento, la lengua afuera, morada y su piel con quemaduras.
Después de la muerte de su esposo volvió a la delegación de policía de la sexta
avenida, en la ciudad de Guatemala; allí la interrogaron y le enseñaron
fotografías para que identificara a los responsables; no pudo identificar a nadie
en ellas porque eran de delincuentes. Nunca fue citada después a Corte
alguna. Algún tiempo después de la muerte de su esposo se fue a Los Ángeles
y por temor no ha regresado a Guatemala.
b.
Testimonio de Blanca Lidia Zamora de Paniagua, cuñada de Ana
Elizabeth Paniagua Morales
En febrero de 1988 vivía con sus suegros, sus hijas, su hermano, su sobrina y
su cuñada, la señora Ana Elizabeth Paniagua Morales, quien estaba
embarazada. El 9 de febrero de 1988 la señora Paniagua Morales se levantó
temprano y fue a la tienda para comprar el pan y la leche. La señora Zoila
Ruano le informó que su esposo, Eugenio Ruano, había visto que una “panel”
blanca secuestró a su cuñada. Habló con una vecina (“Irene”), que le dijo que
frente a su casa estaba estacionada una “panel” de banda larga, vidrios