de forma deliberada debido a la falta de técnica en el proceso, pretendiendo jugar una
especie de ‘ruleta rusa’ con los seis niños introducidos en la madre”.
72.
El 15 de marzo de 2000, la Sala Constitucional de la Corte Suprema emitió
sentencia 83, mediante la cual declaró “con lugar la acción [y] se anula por inconstitucional
[…] el Decreto Ejecutivo No. 24029-S” 84. Las razones esgrimidas por la Sala Constitucional
para motivar su decisión fueron, en primer lugar, la “infracción del principio de reserva
legal”, según el cual “solamente mediante ley formal, emanada del Poder Legislativo por el
procedimiento previsto en la Constitución para la emisión de las leyes, es posible regular y,
en su caso, restringir los derechos y libertades fundamentales”. De acuerdo a lo anterior, la
Sala concluyó que el Decreto Ejecutivo regulaba el “derecho a la vida y a la dignidad del ser
humano”, razón por la cual “[l]a regulación de estos derechos por el Poder Ejecutivo
resulta[ba] incompatible con el Derecho de la Constitución”.
73.
Por otra parte, al considerar que era aplicable el artículo 4.1 de la Convención
Americana, la Sala Constitucional señaló lo siguiente:
La pregunta ¿cuándo comienza la vida humana? tiene trascendental importancia en el asunto que
aquí se discute, pues debe definirse desde cuándo el ser humano es sujeto de protección jurídica en
nuestro ordenamiento. Existen divergencias entre los especialistas. Algunos consideran que los
embriones humanos son entidades que se encuentran en un estado de desarrollo donde no poseen
más que un simple potencial de vida. […] Señalan que antes de la fijación del pre-embrión éste se
compone de células no diferenciadas, y que esa diferenciación celular no sucede sino después de
que se ha fijado sobre la pared uterina y después de la aparición de la línea primitiva - primer
esbozo del sistema nervioso-; a partir de ese momento se forman los sistemas de órganos y los
órganos. […] Por el contrario, otros sostienen que todo ser humano tiene un comienzo único que se
produce en el momento mismo de la fecundación. Definen al embrión como la forma original del ser
o la forma más joven de un ser y opinan que no existe el término pre-embrión, pues antes del
embrión, en el estadio precedente, hay un espermatozoide y un ovulo. Cuando el espermatozoide
fecunda al óvulo esa entidad se convierte en un cigoto y por ende en un embrión. La más
importante característica de esta célula es que todo lo que le permitirá evolucionar hacia el
individuo ya se encuentra en su lugar; toda la información necesaria y suficiente para definir las
características de un nuevo ser humano aparecen reunidas en el encuentro de los veintitrés
cromosomas del espermatozoide y los veintitrés cromosomas del ovocito. […] Al describir la
segmentación de las células que se produce inmediatamente después de la fecundación, se indica
que en el estadio de tres células existe un minúsculo ser humano y a partir de esa fase todo
individuo es único, rigurosamente diferente de cualquier otro. En resumen, en cuanto ha sido
concebida, una persona es una persona y estamos ante un ser vivo, con derecho a ser protegido
por el ordenamiento jurídico 85. (Añadido fuera del texto)
74.
Asimismo, la Sala Constitucional determinó que las prácticas de FIV “atentan
claramente contra la vida y la dignidad del ser humano” 86. Para su fundamentación, la Sala
Constitucional indicó que: i) “[e]l ser humano es titular de un derecho a no ser privado de
su vida ni a sufrir ataques ilegítimos por parte del Estado o de particulares, pero no sólo
eso: el poder público y la sociedad civil deben ayudarlo a defenderse de los peligros para su
vida”; ii) “en cuanto ha sido concebida, una persona es una persona y estamos ante un ser
vivo, con derecho a ser protegido por el ordenamiento jurídico”, y iii) “como el derecho [a la
83
Sentencia No. 2000-02306 de 15 de marzo de 2000 emitida por la Sala Constitucional de la Corte
Suprema de Justicia, Expediente No. 95-001734-007-CO (expediente de anexos al informe, tomo I, folios 76 a 96).
84
Sentencia No. 2000-02306 de 15 de marzo de 2000 emitida por la Sala Constitucional de la Corte
Suprema de Justicia, Expediente No. 95-001734-007-CO (expediente de anexos al informe, tomo I, folios 95).
85
Sentencia No. 2000-02306 de 15 de marzo de 2000 emitida por la Sala Constitucional de la Corte
Suprema de Justicia, Expediente No. 95-001734-007-CO (expediente de anexos al informe, tomo I, folios 88 y 89).
86
Sentencia No. 2000-02306 de 15 de marzo de 2000 emitida por la Sala Constitucional de la Corte
Suprema de Justicia, Expediente No. 95-001734-007-CO (expediente de anexos al informe, tomo I, folio 94).