-47había empeorado gravemente y se encontraba en condición crítica. El 21 de abril de 2005 fue transferido del hospital militar de la MINUSTAH al Anexo de la Penitenciaría Nacional, dónde permaneció hasta el 27 de julio de 2006. Según su declaración, las condiciones de detención en el Anexo eran un poco más tolerables que en la Penitenciaría Nacional, aunque seguía siendo objeto de amenazas abiertas y constantes por parte de los guardias de la cárcel188. 136. Según la declaración del señor Neptune, cuando los guardas entraron en su celda el 22 de abril de 2005 para llevarlo a comparecer en Saint-Marc, trató de oponer resistencia, ya que no sabía si venían a secuestrarlo, matarlo o torturarlo189. Señaló que fue llevado en la parte de atrás de una camioneta, por unas rutas llenas de baches y con un calor insoportable, a pesar de su condición muy frágil como consecuencia de la huelga de hambre que había iniciado cinco días antes, y sin asistencia médica190. Su estado de salud seguía siendo crítico, “pues había iniciado una nueva huelga de hambre [el] 17 de abril de 2005 y, a partir del 29 de abril de 2005 y hasta el 27 de julio de 2006, se había negado a ingerir alimentos y solo aceptaba agua. El 15 de mayo de 2005 empezó a recibir vitaminas, sal y azúcar por vía oral, bajo supervisión médica” 191. Su condición física se deterioró gradualmente, no recibió ni quería recibir atención médica rutinaria. Al ser liberado por razones humanitarias, el señor Neptune fue hospitalizado192. 137. Además, la Corte considera como probado y no controvertido que, en la época en que el señor Yvon Neptune estuvo detenido en la Penitenciaría Nacional y subsecuentemente en su Anexo, prevalecía en Haití un contexto general de graves deficiencias de las condiciones carcelarias y de falta de seguridad en prácticamente todos los centros de detención del país, el cual fue señalado por varios organismos e instituciones internacionales193. En la mayoría de las cárceles se observaba un extremo hacinamiento, falta de camas, celdas mal ventiladas e insalubres, escasas instalaciones higiénicas, deficiente alimentación, escasez de agua potable, carencia de atención médica y graves riesgos sanitarios, de enfermedades y infecciones bacterianas. El Estado no controvirtió los alegatos de la Comisión según los cuales “[e]l extremo hacinamiento, las condiciones antihigiénicas e insanas y la deficiente alimentación de los reclusos de la Penitenciaría Nacional ni siquiera se acerca[ba] al nivel establecido en las Normas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento 188 Cfr. Declaración rendida ante fedatario público (affidávit) por el señor Yvon Neptune, supra nota 6, párr. 22 (folio 453); Declaración rendida ante fedatario público (affidávit) por el señor Ronald Saint-Jean, supra nota 185, párr. 15 (folio 431), y Demanda presentada por la Comisión, supra nota 3, párr. 47 (folio 112). 189 Cfr. Declaración rendida ante fedatario público (affidávit) por el señor Yvon Neptune, supra nota 6 párr. 23 (folios 453-454). 190 Cfr. Declaración rendida ante fedatario público (affidávit) por el señor Yvon Neptune, supra nota 6 párr. 6 (folio 449). 191 Demanda presentada por la Comisión, supra nota 3, párr. 48 (folio 112). 192 Demanda presentada por la Comisión, supra nota 3, párr. 49 (folio 112). 193 Cfr. Demanda presentada por la Comisión, supra nota 3, párrs. 58-59 (folios 115-116).

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