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la madre y las hijas de Gregoria Flores Martínez, quienes manifestaron haber notado
“[…] en los alrededores de su residencia la presencia de un automóvil identificado
por el Coordinador de Defensa de Tierras de la Organización Negra Fraternal
Hondureña (en adelante “OFRANEH”), como perteneciente a la Dirección General de
Investigación Policial [(en adelante “DGIC”]) […]”, razón por la cual la señora Flores
Martínez temía por la seguridad de sus familiares.
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6. Que respecto a las amenazas en contra de Alfredo López Álvarez, supuestamente
ocurridas el 27 de mayo y el 3 de junio de 2007 por miembros del sindicato de
trabajadores de la Municipalidad de Tela, el Estado indicó que la primera de ellas, en
relación con algunos daños a la propiedad en perjuicio de la Comunidad Triunfo de la
Cruz, estaba siendo investigada y que de la segunda no tenía conocimiento.
Posteriormente, informó que Alfredo López Alvarez no había presentado la denuncia
correspondiente a las supuestas amenazas en su perjuicio, y que respecto de la
denuncia en perjuicio de la comunidad la Fiscalía Especial de Etnias giró
instrucciones para que se procediera a la atención de la denuncia de la comunidad.
Por otra parte, el Estado alegó que los representantes en sus observaciones no
cumplen con informar sobre la situación actual y precisa de cada uno de los
beneficiarios como la Corte lo ha requerido, y lo que han informado no está
relacionado con el Caso López Álvarez, por lo que en reiteradas comunicaciones ha
solicitado que se levanten las medidas. No obstante lo anterior, el Estado, en
diversas oportunidades, señaló que de mantenerse las medidas está dispuesto a
revisarlas en conjunto con los beneficiarios.
7.
Que los representantes señalaron la necesidad de mantener las medidas
respecto de Alfredo López Álvarez y Teresa Reyes Reyes debido a las presiones que
se viven en las comunidades garífunas como consecuencia de las especulaciones
inmobiliarias en la Bahía de Tela alrededor de la construcción de megaproyectos
turísticos. Justificaron tal necesidad en el irrespeto a los derechos humanos de las
poblaciones indígenas y negras, en la persistencia de modalidades de acoso
heredadas de la guerra fría y principalmente en el apoderamiento de las tierras
garífunas para la construcción de los megaproyectos turísticos. Entre las amenazas
que relataron los representantes durante el 2006, 2007 y 2008 destacan hechos
tales como la destrucción de cultivos, invasión de tierras, así como amenazas
verbales e intentos de agresión contra el señor López Álvarez y otros miembros de la
Comunidad garífuna por parte de sindicato de la Municipalidad de Tela y otros
“invasores”. Los representantes manifestaron que el señor López Álvarez presentó
las denuncias correspondientes por las amenazas referidas y señalaron que se
encontraban a la espera de que los operadores de justicia en Tela cumplan con la
disposición de la Fiscalía Especial de Etnias y reciban las denuncias de la Comunidad
Triunfo de la Cruz. A ese respecto, según indicaron los representantes, existe un
vínculo directo entre la labor de los beneficiarios como defensores de las tierras
garífunas y los actos de amenazas. Agregaron que dichas amenazas y actos se
relacionan con su labor como líderes en la lucha por la reivindicación de tierras
propiedad de los Garífunas de la Comunidad el Triunfo de la Cruz, por lo tanto hasta
que no se resuelva el conflicto de tierras y considerando la impunidad imperante en
relación con las citadas denuncias, los beneficiarios continúan en una situación de
riesgo inminente. En su último escrito de 14 de enero de 2009, los representantes
manifestaron que el levantamiento de la medidas solicitado por el Estado “es
inaceptable e inadecuado en el actual contexto, por existir un grave conflicto de