8
30.
A su vez, en la misma línea de razonamiento, el [entonces] Comisionado
Nacional de los Derechos Humanos (Sr. Leo Valladares Lanza), en su Informe Especial sobre
Muertes Violentas de Niños, Niñas y Adolescentes en Honduras, del 21.01.2002, también
advirtió contra la marginación social de niños y jóvenes en Honduras, la indiferencia social y la
"intolerable impunidad" frente a la "muerte masiva de adolescentes y jóvenes", y sus
consecuencias nefastas, como la escalada de violencia e inseguridad ciudadana. En sus
palabras,
"En los últimos cuatro años el derecho a la vida y a la integridad personal han
sido transgredidos en forma sistemática, hacia un sector claramente identificado. Bajo
presunciones arbitrarias, agentes policiales, grupos organizados bajo la tolerancia del
Estado y hasta venganzas de particulares han asesinado a adolescentes y jóvenes en
distintas ciudades del país" (párr. 7)15.
31.
Al referirse expresamente al caso de Servellón García y Otros, denominado caso de los
"cuatro puntos cardinales" (párr. 71), agregó que "a la juventud se le ha obligado a desconfiar
de una sociedad que no sólo la margina, sino que la despoja y que le pone miles de obstáculos
en el camino para lograr su desarrollo o una mínima calidad de vida con dignidad" (párr. 38).
Ya no se trata de desapariciones forzadas ni de "cementerios clandestinos" o "centros ocultos
de detención" como se practicaban en la década de los ochentas (párr. 69). En mediados de
los años noventa, trátase de
"una campaña de 'limpieza social' o 'profilaxis social', en la que con frecuencia se
desconoce la identidad de las víctimas, se confunde la de los victimarios y en muchos
casos nadie pide una investigación de lo ocurrido. (...) Los niños o jóvenes de la calle no
se les reconocen sus derechos y siempre se les presume culpables, en lugar de inocentes.
(...) La mayoría de los autores de la violencia son agentes del orden público, pero
paulatinamente van interviniendo personas calificadas como 'desconocidas', (...) grupos
de exterminio o escuadrones de la muerte, cuyos efectivos en algunos casos han sido
reconocidos como miembros de cuerpos de seguridad del Estado" (párrs. 69 y 72).
32.
Al autoritarismo de la década de los ochentas se siguió este cuadro de violencia crónica
de la década de los noventas, con la tolerancia por parte del Estado y su negligencia en cuanto
a la impunidad16. En la lúcida evaluación del autor del referido Informe Especial, el exComisionado Leo Valladares Lanza,
"La pobreza o la extrema pobreza sigue siendo (...) la peor forma de violencia a que
está sometida gran parte de la niñez y adolescencia del país. En ella está la raíz que explica los
miles de niños y niñas que son víctimas diarias de abusos en las calles. (...) Los adultos se han
mostrado indiferentes o han respondido equivocadamente, considerándolos 'objetos de
compasión y represión al mismo tiempo, en lugar de sujetos plenos de derechos'" (párr. 43).
33.
Ante esta jurisdicción internacional, los olvidados del mundo son tratados como sujetos
plenos de derecho, dotados de capacidad jurídico-procesal internacional. Sus padecimientos no
15
.
Y cf. párrs. 1-3 y 11-12.
.
Párrs. 91, 152 y 192(11); agrega el referido Informe Especial que, de la totalidad de jóvenes
muertos de forma violenta, "una gran cantidad no pertenecía a 'maras' o pandillas (66%), ni contaban
con antecedentes de infracción a las leyes" (párr. 192(2)).
16
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