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27 de julio de 1982 -un día antes de ser desaparecida- la presunta víctima habría sido perseguida por
elementos de seguridad mientras se desplazaba en su vehículo, situación que habría denunciado
ante la oficina de Socorro Jurídico Cristiano. Relatan que el 28 de julio de 1982, la presunta víctima
habría llevado a sus hijos Maité María (de 3 años de edad), Javier Ernesto (de 2 años y medio de
edad) y Ana Gabriela (de 8 meses de vida), a la guardería donde acudían regularmente, ubicada en la
ciudad de San Salvador, y que nunca habría regresado a buscarlos. Afirman que, a partir de
entonces, su paradero permanece desconocido.
11.
Asimismo, indican que esa noche, durante la vigencia del toque de queda, un grupo
de 20 hombres que, por las armas que portaban y los uniformes que vestían, podrían ser
identificados como miembros de las Fuerzas Armadas salvadoreñas, habrían saqueado el
departamento de la presunta víctima, llevándose sus documentos personales y bienes materiales,
incluido su vehículo.
12.
Respecto de Mauricio Cuellar Cuellar, informan que, al momento de los hechos, era
gerente general de la Asociación Salvadoreña de Industriales. Indican que el 28 de julio de 1982,
luego de recoger a los hijos de Patricia Cuellar –sus nietos- de la guardería donde se encontraban,
habría iniciado gestiones para dar con el paradero de su hija. Con tal intención, desde su
residencia ubicada en la Colonia Escalón (ciudad de San Salvador) se habría comunicado
telefónicamente con parientes y amigos de la familia, hasta por lo menos las 22:00 horas. Alegan
que entre ese momento y las primeras horas de la mañana del 29 de julio de 1982, Mauricio
Cuellar Cuellar y Julia Orbelina Pérez habrían sido sacados violentamente de la residencia.
Informan que en la mañana del 29 de julio, la vivienda del señor Cuellar habría sido encontrada en
completo desorden, con signos de haber sido registradas todas las habitaciones y con los cables
telefónicos dañados; asimismo, sostienen que la documentación personal habría sido sustraída, al
igual que dinero y el vehículo de propiedad del señor Cuellar. Afirman que, a partir de entonces, se
desconoce el paradero de Mauricio Cuellar Cuellar y Julia Orbelina Pérez.
13.
En materia de investigación, informan que el 31 de julio de 1982 se interpuso un
recurso de hábeas corpus a favor de Patricia Emilie Cuellar Sandoval, sin que fuera resuelto por las
autoridades competentes.
14.
Además, informan que en noviembre de 1982 se inició ante el Juzgado Cuarto de lo
Penal de San Salvador (hoy denominado Juzgado Cuarto de Instrucción de San Salvador) la Causa
penal No 392-82, para “averiguar sobre el secuestro del licenciado Mauricio Cuellar Cuellar”,
donde se hicieron referencias expresas no sólo al presunto secuestro del señor Mauricio Cuellar
Cuellar, sino también respecto de las presuntas desapariciones de las señoras Patricia Cuellar y
Julia Orbelina Pérez. Señalan que el proceso se encontraría pendiente y que la mayoría de las
actuaciones que lo integran tendrían por objeto indagar sobre el “secuestro” del señor Cuellar
Cuellar, en tanto que serían casi nulas aquellas que buscarían recoger información sobre lo
ocurrido a las otras presuntas víctimas.
15.
Adicionalmente, el 28 de marzo de 2003 se habría presentado una denuncia ante la
Fiscalía General de la República de El Salvador por las desapariciones forzadas de las tres presuntas
víctimas, la cual fue identificada como 1287-UDV-03. Al respecto, afirman que, a pesar de ser parte
en el proceso, no habrían recibido notificación sobre actuaciones o diligencias efectuadas a partir de
esa denuncia.
16.
En lo que respecta a la admisibilidad de la denuncia, alegan que la situación sub
exámine ameritaría la aplicación de la excepción a la regla de agotamiento de los recursos de
jurisdicción interna consagrada en el artículo 46.2.c de la Convención Americana. En tal sentido,
indican que existe un retardo injustificado en la resolución del habeas corpus interpuesto el 31 de