6
III
22.
La Corte es competente para conocer del presente caso. Perú es Estado Parte en la
Convención desde el 28 de julio de 1978 y el 21 de enero de 1981 aceptó la competencia
contenciosa de la Corte.
IV
23.
Antes de entrar al examen de las excepciones preliminares alegadas por el Gobierno,
es preciso analizar una cuestión previa planteada por ambas partes, tanto por escrito como
en la audiencia, relativa a la oportunidad de la interposición de dichas excepciones.
24.
En efecto, en su escrito fechado el 24 de marzo de 1995, recibido en este Tribunal el
3 de abril siguiente, el Gobierno alegó que había presentado en tiempo las excepciones
preliminares. A tal fin argumentó que existe una distinción en los plazos establecidos en el
Reglamento de esta Corte en lo que respecta a la contestación de la demanda (artículo
29.1), que señala tres meses, y la interposición de excepciones preliminares (artículo 31.1),
que se fija en treinta días, lo que significa que se establece una diferencia, señalada por la
doctrina procesal, entre las fechas por días y las establecidas por meses o años, ya que
mientras las primeras sólo incluyen los días hábiles, las segundas se computan en forma
calendaria.
25.
Agrega el Gobierno que esta diferencia está de acuerdo con la legislación y la
jurisprudencia procesales en Perú, según las cuales, cuando los plazos procesales se
establecen por días, se computan excluyendo los inhábiles, en tanto que cuando se hace
referencia a meses o años, se cuentan incluyendo dichos días, es decir, como días
calendarios. El Gobierno llegó a la conclusión que en el Reglamento de este Tribunal se ha
distinguido con claridad el plazo para contestar la demanda de aquel señalado para hacer
valer las excepciones preliminares, con el deliberado propósito de seguir la corriente
procesal generalmente admitida de que cuando se ha indicado un período por meses, se
abarcan todos los días del calendario gregoriano en los que se incluyen los feriados así como
cualesquiera otros que sean hábiles, pero cuando se señalan los plazos por días, como en el
supuesto de las excepciones preliminares, sólo se consideran los hábiles. De acuerdo con lo
anterior, el escrito de excepciones preliminares habría sido presentado oportunamente.
26.
A su vez, la Comisión Interamericana, en su escrito recibido en esta Corte el 27 de
abril de 1995, solicitó que se declarara inadmisible el presentado por Perú el 24 de marzo
anterior, por considerar que este último no se interpuso dentro del plazo establecido por el
Reglamento de este Tribunal. La Comisión sostiene que la demanda fue notificada al
Gobierno el 13 de febrero de 1995, por lo que cuando se presentaron las excepciones
preliminares, el 24 de marzo siguiente, sin que mediara solicitud de prórroga o de
ampliación del plazo reglamentario, ya había vencido en exceso el período de treinta días
establecido por el artículo 31.1 del Reglamento y, por tanto, había caducado el derecho de
Perú para deducir dichas excepciones.
27.
La Comisión invocó la tesis sostenida por la Corte en el caso Cayara, según la cual se
“debe guardar un justo equilibrio entre la protección de los derechos humanos, fin último del
sistema, y la seguridad jurídica y equidad procesal que aseguran la estabilidad y
confiabilidad de la tutela internacional” (Caso Cayara, Excepciones Preliminares, Sentencia
de 3 de febrero de 1993. Serie C No. 14, párr. 63), por lo que de admitirse el escrito