-6v)
el 21 de febrero de 2013, mientras navegaban con destino al territorio colectivo del
Cacarica, miembros de CAVIDA, en compañía de Brigadas Internacional de Paz, Defensoría del
Pueblo y dos integrantes de Justicia y Paz, habrían sido abordados por uniformados adscritos al
Batallón fluvial No. 16 que les ordenaron dirigirse a la orilla. Refieren los representantes que se
encontraban tres paramilitares acompañando a los miembros de la fuerza pública14;
w)
el 24 de febrero de 2013 la Comisión de Justicia y Paz fue informada que los paramilitares
retuvieron una embarcación en la que se movilizaban más de siete indígenas Embera, entre mujeres,
niños y hombres en el caserío La Honda, territorio colectivo de Cacarica que limita con el Río Atrato.
Los paramilitares los habrían amenazado y les habrían manifestado que les estarían controlando en
el municipio de Río Sucio indicando que allá lo tenían todo dominado;
x)
el 27 de febrero de 2013 tres sujetos identificados como “paramilitares urabeños” habrían
retenido una embarcación que movilizaba a habitantes del Cacarica que forman parte de CAVIDA,
entre ellos Ángel Nellys Palacios quien había declarado en las audiencias públicas celebradas ante la
Corte con motivo del caso Marino López y otros (Operación Génesis) Vs. Colombia15;
y)
el 28 de febrero de 2013 se habrían producido combates entre la Brigada XVII y miembros
de las FARC. Los ataques habrían durado más de una hora y acontecieron a más de tres horas de la
Zona Humanitaria Nueva Vida;
z)
el 2 de marzo de 2013, cerca del poblado de San Higinio, Cacarica, se habrían producido
nuevos enfrentamientos entre el Ejército (Batallón de selva 54) y la guerrilla de las FARC. Los
combates habrían tenido una duración de una hora. Cabe destacar que se trataría presuntamente del
segundo combate en un período de tres días16, y
aa)
el señor Danilo Rueda, integrante de la Comisión de Justicia y Paz, refiere que ha sido
objeto de seguimientos e intimidaciones, en el marco de un patrón de agresiones en contra del
equipo acompañante de las víctimas del caso Marino López y otros.
5.
Los argumentos de los representantes para fundamentar su solicitud de medidas
provisionales, entre los cuales señaló:
a)
Existen retenes permanentes de paramilitares en Turbo, Tumaradó, La Honda y Río Sucio,
los cuales se caracterizan por ser lugares de tránsito para el ingreso de bienes y alimentos, así como
salida de excedentes, trámites y gestiones institucionales;
b)
La imposibilidad de los 13 miembros de CAVIDA y de las mujeres cabeza de familia en
Turbo, para poder desplazarse libremente sin ser objetos de hostigamientos y señalamientos por
parte de paramilitares;
c)
La actual connivencia, tolerancia e inacción de la fuerza pública con los paramilitares;
derecho al agua de las Comunidades Construyendo Paz en los territorios de la REDA (“Red de Alternativas”) en el
departamento del Cauca.
14
Indicaron asimismo que entre los paramilitares se encontraban los que el sábado 16 de febrero se habían
identificado como de los “Urabeños” y que habían intimidado a los miembros de CAVIDA. Agregaron que a eso de las
12:40 p.m., la Comisión de Justicia y Paz conoció, en comunicación con el Ministerio del Interior, que desde el 20 de
febrero la Defensoría del Pueblo solicitó tomar medidas de control para proteger la entrada de CAVIDA, que ingresaría
desde Turbo. Los militares habrían informado que todo estaba bajo control. Entre las personas de CAVIDA que fueron
requeridas por las unidades del Batallón fluvial 12 se encontraban el niño Edgar Martínez, Y Elvia Hinestroza, Maritza
Blandón, Ana Del Carmen Martínez, Ana Rosa Álvarez, Mary Luz Murillo, Inocencia Murillo, Zulma Salazar, Ilsa Edith
Quinto, Bernardo Vivas, Jhon Jairo Mena, Melanio Moreno, Benkos Salazar.
15
Indicaron asimismo que los paramilitares ordenaron a los tripulantes que para poder cruzar por ahí debían
aportar tres galones de gasolina en cada trayecto que realizaran y que tenían la obligación de informar al resto de las
comunidades del municipio de Rio Sucio sobre esta orden. Además, los paramilitares advirtieron a los miembros de
CAVIDA que de seguir denunciando los hechos “alguno iba a callarse a la fuerza, para ver si aprendían la lección”,
reiterando el apoyo que recibían los paramilitares por parte de la fuerza pública, motivo por el cual podían circular por
Turbo y Rio Sucio con tranquilidad.
16
En su escrito de 3 de marzo de 2013 los representantes informaron a la Corte acerca de nuevos hechos que, en
su parecer, pondrían en evidencia la situación de extrema gravedad y urgencia.