9
6.
Que en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos las medidas
urgentes y provisionales sirven, además, al propósito de proteger derechos
fundamentales, evitando daños irreparables a las personas.
7.
Que para garantizar efectivamente los derechos consagrados en la
Convención Americana, el Estado Parte tiene la obligación, erga omnes, de proteger
a todas las personas que se encuentren bajo su jurisdicción1.
8.
Que la obligación de cumplir con lo dispuesto en las decisiones del Tribunal
corresponde a un principio básico del derecho de la responsabilidad internacional del
Estado, respaldado por la jurisprudencia internacional, según el cual los Estados
deben cumplir sus obligaciones convencionales internacionales de buena fe (pacta
sunt servanda) y, como ya ha señalado esta Corte y como lo dispone el artículo 27
de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados de 1969, no pueden, por
razones de orden interno, dejar de atender la responsabilidad internacional ya
establecida2.
9.
Que los Estados Partes en la Convención deben garantizar el cumplimiento de
las disposiciones convencionales y sus efectos propios (effet utile) en el plano de sus
respectivos derechos internos. Este principio se aplica no sólo en relación con las
normas sustantivas de los tratados de derechos humanos (es decir, las que
contienen disposiciones sobre los derechos protegidos), sino también en relación con
las normas procesales, tales como las que se refieren al cumplimiento de las
decisiones de la Corte. Estas obligaciones deben ser interpretadas y aplicadas de
manera que la garantía protegida sea verdaderamente práctica y eficaz, teniendo
presente la naturaleza especial de los tratados de derechos humanos3.
10.
Que de acuerdo con las Resoluciones de la Corte de 29 de agosto de 1998, 5
de septiembre de 2001, 21 de febrero de 2003 y 20 de noviembre de 2003 (supra
Vistos 1, 3, 5 y 6), el Estado debe adoptar sin dilación las medidas de protección e
investigación que sean necesarias para preservar la vida e integridad personal de las
siguientes personas: Santiago Cabrera López, Alfonso Cabrera Viagres, María
Victoria López, Blanca Cabrera, Carmenlinda Cabrera, Teresa Aguilar Cabrera, Olga
Maldonado, Carlos Alfonso Cabrera, José León Bámaca Hernández, Egidia Gebia
Bámaca Velásquez, Josefina Bámaca Velásquez, Alberta Velásquez, Rudy López
Velásquez y demás miembros de la familia Bámaca Velásquez que residen
permanentemente en Guatemala, Emerita Mendoza, Wendy Pérez Álvarez, Sulni
Madeli Pérez Álvarez, José Oswaldo Pérez Álvarez, Jacobo Álvarez, José Pioquinto
1
Cfr., inter alia, Caso Pueblo Indígena de Sarayaku. Medidas Provisionales. Resolución de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos de 6 de julio de 2004, considerando décimo; Caso Diarios “El
Nacional” y “Así es la Noticia”. Medidas Provisionales. Resolución de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos de 6 de julio de 2004, considerando duodécimo; y Caso Pueblo Indígena Kankuamo. Medidas
Provisionales. Resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 5 de julio de 2004,
considerando undécimo.
2
Cfr. Caso Baena Ricardo y otros. Competencia. Sentencia de 28 de noviembre de 2003. Serie C
No. 104, párr. 61; Caso Juan Humberto Sánchez. Interpretación de la Sentencia sobre Excepciones
Preliminares, Fondo y Reparaciones (art. 67 Convención Americana sobre Derechos Humanos). Sentencia
de 26 de noviembre de 2003. Serie C No. 102, párr 60; y Caso Bulacio. Sentencia de 18 de septiembre de
2003. Serie C No. 100, párr. 117.
3
Cfr. Caso Baena Ricardo y otros. Competencia, supra nota 2, párr. 66; Caso del Tribunal
Constitucional. Competencia. Sentencia de 24 de septiembre de 1999. Serie C No. 55, párr. 36; y Caso
Ivcher Bronstein. Competencia. Sentencia de 24 de septiembre de 1999. Serie C No. 54, párr. 37.