10
con anterioridad en su tiempo libre atendía de manera voluntaria a esta familia
y que ellos se sentían muy cómodos recibiendo dicha atención”;
ii.
con relación a la familia Rivera Rivera33, el informe indica que, “aunque
jurisdiccionalmente le correspondería ser atendida en otro establecimiento de su
municipio de residencia, [son atendidos por la Unidad Comunitaria de Salud
Familiar de Ciudad Arce] ya que esta familia se siente cómoda con la atención
recibida en dicho establecimiento de salud”, y
iii.
con relación a la familia Contreras 34, se indica que “se han realizado
gestiones a nivel hospitalario y local para que conozcan bien los casos de estas
personas y se ha logrado la designación de recursos específicos para que se les
facilite las atenciones según necesidades específicas”.
18.
Para valorar tal información, la Corte toma particularmente en cuenta que en
los últimos escritos de observaciones a los informes estatales, ni los representantes ni
la Comisión presentaron objeciones con relación al tratamiento médico y psicológico
que estarían recibiendo las víctimas (supra Considerando 16), ni hicieron referencia a
los obstáculos o deficiencias que habían identificado en el año 201335. Inclusive los
representantes expresaron que “reconoc[en] el funcionamiento actual de la prestación
de salud tanto física como psicológica”, pero solicitaron a la Corte que ordene
“proseguir brindando el tratamiento médico y psicológico requerido por las víctimas”.
19.
En este sentido, la Corte valora que, conforme a lo informado por el Estado y no
controvertido por los representantes y la Comisión, (i) se esté brindando de forma
continua el tratamiento médico y psicológico a las víctimas (supra Considerando 17),
(ii) se esté brindando una provisión adecuada de medicamentos y a través de
mecanismos de fácil acceso, como una red interinstitucional para esos fines precisos
(supra Considerando 16); y (iii) se han dado avances con respecto a entablar una
relación cordial con las víctimas que ha permitido dar solución a las problemáticas
identificadas previamente (supra Considerando 16). Igualmente, la Corte valora las
aproximaciones específicas que han realizado a favor de cada núcleo familiar (supra
Considerando 17).
33
Se desprende del informe que Margarita Dolores de Rivera, Agustín Antonio Rivera Galvez, Candida
Marisol Rivera Rivera y José Daniel Rivera Rivera han recibido atención médica primaria, y que los primeros
dos también han recibido atención hospitalaria.
34
Del informe se observa que María Maura Contreras ha sido beneficiaria de atención médica primaria
y hospitalaria, al igual que psicológica. Igualmente, se desprende del informe que Julia Gregoria Recinos
Contreras y Sara Margarita López Contreras fueron beneficiarias de atención médica primaria, y que Fermín
Recinos fue beneficiario de atención médica hospitalaria.
35
Con relación al tratamiento médico, los representantes se habían referido a: la falta de sensibilidad
del personal de servicios de salud; inexistencia de materiales y de tratamientos “recetados por
especialistas”; la ausencia de una atención psicosocial; la falta de garantía de recibir una atención médica
oportuna debido a que los “carnés de identificación que les [habían] sido otorgados” solo garantizaban
“ingreso físico a los centros hospitalarios” y, debido a que tenían que ser renovados anualmente, solicitaron
la ampliación de la vigencia de dicho documento. Con relación al tratamiento psicológico o psiquiátrico, los
representantes valoraron positivamente que se capacitara al “personal técnico del Ministerio de Salud en el
área específica de atención psicosocial” dirigido a las víctimas de violaciones a Derechos Humanos, pero
observaron que para ese momento continuaban sin “recibir el apoyo psicosocial requerido”. La Comisión, el
2014, indicó que las capacitaciones que se estarían llevando a cabo a favor del personal de salud no debían
“traducirse en una demora” para que los miembros de tales familias pudiesen “gozar de esta medida de
reparación”, y que dichos servicios “deberían ser prestados a la brevedad”, y además solicitó al Estado que
se refiriera a las deficiencias indicadas por los representantes en sus observaciones de 2013.