33
todos los casos ante aquellas autoridades que resulten competentes para ello. Al respecto,
resulta oportuno citar la jurisprudencia de la Corte Europea de Derechos Humanos que, en
el caso Airey señaló que:
El Tribunal no ignora que la progresiva realización de los derechos sociales y económicos depende
de la situación de cada Estado, y sobre todo de su situación económica. Por otro lado, el Convenio
[Europeo] debe interpretarse a la luz de las condiciones del presente […] y ha sido diseñado para
salvaguardar al individuo de manera real y efectiva respecto de los derechos protegidos por este
Convenio […]. Si bien el Convenio recoge derechos esencialmente civiles y políticos, gran parte de
ellos tienen implicaciones de naturaleza económica y social. Por eso el Tribunal estima, como lo
hace la Comisión, que el hecho de que una interpretación del Convenio pueda extenderse a la
esfera de los derechos sociales y económicos no es factor decisivo en contra de dicha
interpretación, ya que no existe una separación tajante entre esa esfera y el campo cubierto por el
Convenio86.
102. El Tribunal observa que el desarrollo progresivo de los derechos económicos, sociales
y culturales ha sido materia de pronunciamiento por parte del Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, en el sentido de que la plena
efectividad de aquéllos “no podrá lograrse en un breve período de tiempo” y que, en esa
medida, “requiere un dispositivo de flexibilidad necesaria que refleje las realidades del
mundo […] y las dificultades que implica para cada país el asegurar [dicha] efectividad”87.
En el marco de dicha flexibilidad en cuanto a plazo y modalidades, el Estado tendrá
esencialmente, aunque no exclusivamente, una obligación de hacer, es decir, de adoptar
providencias y brindar los medios y elementos necesarios para responder a las exigencias
de efectividad de los derechos involucrados, siempre en la medida de los recursos
económicos y financieros de que disponga para el cumplimiento del respectivo compromiso
internacional adquirido88. Así, la implementación progresiva de dichas medidas podrá ser
objeto de rendición de cuentas y, de ser el caso, el cumplimiento del respectivo compromiso
adquirido por el Estado podrá ser exigido ante las instancias llamadas a resolver eventuales
violaciones a los derechos humanos.
103. Como correlato de lo anterior, se desprende un deber – si bien condicionado – de noregresividad, que no siempre deberá ser entendido como una prohibición de medidas que
restrinjan el ejercicio de un derecho. Al respecto, el Comité de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales de las Naciones Unidas ha señalado que “las medidas de carácter
deliberadamente re[gresivo] en este aspecto requerirán la consideración más cuidadosa y
86
ECHR, Case of Airey v. Ireland, Judgment of 9 October 1979, Serie A, no. 32, para. 26.
87
Naciones Unidas, Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 3: La
índole de las obligaciones de los Estados Partes (párrafo 1 del artículo 2 del Pacto), U.N. Doc. E/1991/23, Quinto
Período de Sesiones (1990), párr. 9.
88
El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas ha señalado que “[c]uando
estudie una comunicación en que se afirme que un Estado Parte no ha adoptado medidas hasta el máximo de los
recursos de que disponga, […] examinará las medidas, legislativas o de otra índole, que el Estado Parte haya
adoptado efectivamente. Para determinar si esas medidas son ‘adecuadas’ o ‘razonables’, el Comité podrá tener en
cuenta, entre otras, las consideraciones siguientes: a) [h]asta qué punto las medidas adoptadas fueron
deliberadas, concretas y orientadas al disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales; b) [s]i el Estado
Parte ejerció sus facultades discrecionales de manera no discriminatoria y no arbitraria; c) [s]i la decisión del
Estado Parte de no asignar recursos disponibles se ajustó a las normas internacionales de derechos humanos; d)
[e]n caso de que existan varias opciones en materia de normas, si el Estado Parte se inclinó por la opción que
menos limitaba los derechos reconocidos en el Pacto; e) [e]l marco cronológico en que se adoptaron las medidas[,
y] f) [s]i las medidas se adoptaron teniendo en cuenta la precaria situación de las personas y los grupos
desfavorecidos y marginados, si las medidas fueron no discriminatorias y si se dio prioridad a las situaciones
graves o de riesgo”. Naciones Unidas, Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Declaración sobre la
“Evaluación de la obligación de adoptar medidas hasta el ‘máximo de los recursos de que disponga’ de conformidad
con un protocolo facultativo del Pacto”, E/C.12/2007/1, 38º Período de Sesiones, 21 de septiembre de 2007, párr.
8.