la Corte ha considerado que las malas condiciones físicas y sanitarias de los lugares de detención,
así como la falta de luz y ventilación adecuadas, pueden ser en sí mismas violatorias del artículo 5
de la Convención Americana, dependiendo de la intensidad de las mismas, su duración y las
características personales de quien las sufre, pues pueden causar sufrimientos de una intensidad que
exceda el límite inevitable de sufrimiento que acarrea la detención, y porque conllevan sentimientos
de humillación e inferioridad 114.
89.
En cuanto a las condiciones carcelarias específicas al presente caso, la Corte nota, en primer
lugar, que las ventanas de la prisión estaban ubicadas en la parte superior de las paredes lo que
impedía la entrada de mucha luz y la circulación del aire 115. La Corte además observa que el acceso
ventilación.
11. En todo local donde los reclusos tengan que vivir o trabajar: a) Las ventanas tendrán que ser
suficientemente grandes para que el recluso pueda leer y trabajar con luz natural; y deberán estar
dispuestas de manera que pueda entrar aire fresco, haya o no ventilación artificial; b)
La luz artificial
tendrá que ser suficiente para que el recluso pueda leer y trabajar sin perjuicio de su vista.
12. Las instalaciones sanitarias deberán ser adecuadas para que el recluso pueda satisfacer sus necesidades
naturales en el momento oportuno, en forma aseada y decente. […]
14. a) Las ventanas serán suficientemente grandes para que puedan leer y trabajar con luz natural y estarán
construidas de manera que pueda entrar aire fresco, haya o no ventilación artificial; b) La luz artificial será
suficiente para que puedan leer y trabajar sin perjudicarse la vista.
15. Se exigirá de los reclusos aseo personal y a tal efecto dispondrán de agua y de los artículos de aseo
indispensables para su salud y limpieza. […]
16. Se facilitará a los reclusos medios para el cuidado del cabello y de la barba, a fin de que se presenten
de un modo correcto y conserven el respeto de sí mismos; los hombres deberán poder afeitarse con
regularidad. […]
20. 1) Todo recluso recibirá de la administración, a las horas acostumbradas, una alimentación de buena
calidad, bien preparada y servida, cuyo valor nutritivo sea suficiente para el mantenimiento de su salud y
de sus fuerzas. 2) Todo recluso deberá tener la posibilidad de proveerse de agua potable cuando la necesite.
[…]
21. 1) El recluso que no se ocupe de un trabajo al aire libre deberá disponer, si el tiempo lo permite, de una
hora al día por lo menos de ejercicio físico adecuado al aire libre. 2) Los reclusos jóvenes y otros cuya edad
y condición física lo permitan, recibirán durante el período reservado al ejercicio una educación física y
recreativa. Para ello, se pondrán a su disposición el terreno, las instalaciones y el equipo necesario.
22. 1) Todo establecimiento penitenciario dispondrá por lo menos de los servicios de un médico calificado
que deberá poseer algunos conocimientos psiquiátricos. […]
24. El médico deberá examinar a cada recluso tan pronto sea posible después de su ingreso y ulteriormente
tan a menudo como sea necesario […]”.
Véase también, Principios y Buenas Prácticas sobre la Protección de las Personas Privadas de Libertad en las Américas,
Adoptados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos durante el 131º período ordinario de sesiones, celebrado
del 3 al 14 de marzo de 2008, principios IX, X, XI y XII. Cfr. Caso Pacheco Teruel y otros Vs. Honduras. Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 27 de abril de 2012. Serie C No. 241, párr. 67 y Asunto del Complejo Penitenciario de Pedrinhas
respecto de Brasil. Medidas Provisionales. Resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 14 de marzo de
2018, Considerando 47, y Asunto del Complejo Penitenciario de Curado respecto de Brasil. Medidas Provisionales. Resolución
de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 28 de noviembre de 2018, Considerando 31.
114
Cfr. Caso Díaz Peña Vs. Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de junio
de 2012. Serie C No. 244, párr. 135, y Caso J. Vs. Perú. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
27 de noviembre de 2013. Serie C No. 275, párr. 372.
115
Cfr. Informe pericial de Aída Castro-Conde Barrios sobre el estado de salud mental de Miguel Ángel López Calo y
Miguel Ángel Rodríguez Revolorio, de 23 de junio de 2005 (expediente de prueba, folio 265). Al respecto, la regla 10 de las
Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de Reclusos establece que “[l]os locales destinados a los reclusos
y especialmente a aquellos que se destinan al alojamiento de los reclusos durante la noche, deberán satisfacer las exigencias
de la higiene, habida cuenta del clima, particularmente en lo que concierne al volumen de aire, superficie mínima, alumbrado,
calefacción y ventilación”. Por su parte, la regla 12 dispone que “[l]as instalaciones sanitarias deberán ser adecuadas En
relación con el acceso a la luz natural y aire fresco, la regla 11 de las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el
Tratamiento de Reclusos establece que “[e]n todo local donde los reclusos tengan que vivir o trabajar: a) Las ventanas tendrán
que ser suficientemente grandes para que el recluso pueda leer y trabajar con luz natural; y deberán estar dispuestas de
manera que pueda entrar aire fresco, haya o no ventilación artificial; b) La luz artificial tendrá que ser suficiente para que el
recluso pueda leer y trabajar sin perjuicio de su vista”. Véase también, Principios y Buenas Prácticas sobre la Protección de
las Personas Privadas de Libertad en las Américas, Adoptados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos durante
el 131º período ordinario de sesiones, celebrado del 3 al 14 de marzo de 2008, principio XII. Véase también, Cfr. Caso Montero
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