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los adolescentes, quienes posteriormente fueron sometidos a examen
forense. Una investigación interna concluyó con el despido de nueve
funcionarios y con la suspensión de otros siete, y
f) el 25 de abril de 2011 los internos de los módulos C y Ressignificar realizaron
un motín, dañando las estructuras y agrediendo a los funcionarios de la
Unidad que intentaban contenerlos.
9.
Respecto de hechos de violencia ocurridos en la UNIS con posterioridad a la
adopción de las medidas provisionales, los representantes informaron, entre otros
aspectos, lo siguiente:
a) el 17 de abril de 2011 los adolescentes del módulo Ressignificar se rebelaron
y destruyeron la Unidad;
b) el 21 de abril de 2011 cerca de veinte adolescentes realizaron un motín en la
UNIS. Los internos habrían subido al techo de la Unidad con palos y bloques
de concreto. El motín fue controlado por el equipo de intervención;
c) el 23 de abril de 2011 algunos adolescentes tiraron piedras en contra de
algunos funcionarios, uno de los cuales fue herido en la cabeza. Dichos
funcionarios reaccionaron violentamente y agredieron a los internos.
Asimismo, los agentes les amenazaron con agredir a sus familias y durante el
examen forense fueron forzados a contar que se habían caído del techo de la
Unidad o que habían sido agredidos por otros internos, y
d) el 25 de abril de 2001 hubo un motín en el módulo Ressignificar, durante el
cual dos funcionarios resultaron heridos y dos adolescentes alegaron haber
sido agredidos por funcionarios.
10.
En relación con la situación
Socioeducativa, la Comisión señaló que:
de
riesgo
en
la
Unidad
de
Atención
a) “la situación de gravedad y urgencia que motivó la adopción de medidas
provisionales en este caso no habría sido superada. Ello, por cuanto si bien es
cierto que la existencia de medidas provisionales en este caso se ha revelado
como un mecanismo efectivo, en el sentido de que el Estado ha impulsado
ciertas medidas tendientes a garantizar la seguridad y los derechos de los
jóvenes bajo su custodia, […] la información aportada revela que todavía
continúan verificándose situaciones de violencia entre los socioeducandos, y
entre los socioeducandos y los agentes de seguridad, como así también
denuncias de tortura y malos tratos, ello sumado a otras deficiencias en las
condiciones de detención de los jóvenes privados de libertad”;