-39136. Así, por ejemplo, fue referido que en declaraciones rendidas por el líder paramilitar del Magdalena Medio, Alonso de Jesús Baquero Agudelo, alias “Vladimir” o ”Negro Vladimir”134, uno de los autores de la Masacre de la Rochela135, entre otros crímenes, confesó que estuvo al servicio del Ejército Nacional como informante y guía para la base militar de Tolemaida, para luego ser enviado a Puerto Boyacá por el Comandante de la Brigada XIV, como instructor de paramilitares a principio de la década de 1980136. Relató cómo fueron cometidos varios crímenes perpetrados por la estructura paramilitar de la zona, tales como la desaparición de 19 comerciantes en octubre de 1987 en Cimitarra y la masacre de funcionarios judiciales en el corregimiento de La Rochela (Simacota) en enero de 1989. Relató que el blanco central de la persecución de los paramilitares eran los militantes y simpatizantes de la UP, del Partido Comunista y de organizaciones sociales y sindicales en la región. Asimismo, se refirió a la participación de altos oficiales de las Fuerzas Militares en reuniones en las que se decidía la comisión de crímenes, así como formas de coordinación de la estructura paramilitar del Magdalena Medio con unidades militares (II División del Ejército, Brigada XIV, B2 de la Brigada XIV, Batallones “Bárbula”, “Calibío”, “Rafael Reyes” y “Bombona”). En una de sus declaraciones, afirmó que “en ese tiempo había afán de sacar la guerrilla como fuera de todo el Magdalena Medio y los militares nos organizaron para que nosotros hiciéramos lo que ellos no podían hacer que era matar la gente y cometer masacres […] en los años 86, 87, 88 y 89 apareció una gran cantidad de gente muerta y otra desaparecida en Puerto Boyacá, en Puerto Nare, La Sierra, Puerto Berrío, [entre otras localidades], y la familia ni nadie da razón porque los paramilitares se encargaron de eso pero mandados y apoyados por el Ejército” 137. Además, los representantes destacaron lo declarado en 2007 por el ex comandante de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio (ACMM), Ramón Isaza, alias “El Viejo”, ante la jurisdicción especializada de justicia y paz, en las que reveló que las Autodefensas de Puerto Boyacá ejercían el control de la región de Puerto Nare y La Sierra a finales de la década de los 80s y que fueron autoras de numerosos crímenes en la región138. 137. El contexto descrito revela, sin lugar a dudas, un patrón sistemático de violencia contra sindicalistas y, en particular, contra los miembros del sindicato SUTIMAC, que ha sido atribuido al accionar de grupos paramilitares. b.3 Vinculación del señor Isaza Uribe con SUTIMAC y su desaparición 138. El Estado alegó que, si bien el señor Isaza Uribe era afiliado a SUTIMAC, no está acreditada su actividad sindical. En este sentido, el Tribunal considera que, ante el grado de violencia comprobado contra miembros del sindicato, es irrelevante si la relación de la presunta víctima con éste en ese momento era de mera afiliación, de actividad sindical intensa o de representación, pues tampoco ha sido desacreditado que la mera simpatía o membrecía con el sindicato ya era, en ese contexto, razón suficiente o relevante para colocarlos en la misma situación de riesgo. Además, si bien es cierto el señor Isaza Uribe no ocupaba un cargo de elección popular por la UP o no era un Proceso Radicado No. 4239 de la Fiscalía Delegada ante el Cuerpo Técnico de Investigaciones: ampliación de indagatoria del 3 de agosto de 1995; ampliación de indagatoria del 8 de agosto de 1995; ampliación de indagatoria del 4 de diciembre de 1995; ampliación de indagatoria rendida el 8 de agosto de 1995 ; ampliación de indagatoria realizada el 28 y el 29 de noviembre de 1995. Cfr. CINEP, Revista Noche y Niebla, “Deuda con la Humanidad: Paramilitarismo de Estado en Colombia 1988-2003, “Bladimir” testigo de excepción sobre el accionar paramilitar en los territorios de la brigada No. 14 del ejército” (exp. prueba, ff. 1180 a 1184). 134 Cfr. Caso de la Masacre de la Rochela Vs. Colombia. Sentencia de 11 de mayo de 2007. Serie C No. 163; y Sentencia de 14 de noviembre de 1990 de la Sala de Decisión del Tribunal Superior de Orden Público. 135 Relató acerca de una reunión celebrada en Cimitarra entre un General del Ejército y reconocidos líderes paramilitares de Puerto Boyacá, como Henry y Gonzalo Pérez, en la que el alto oficial les explicó que los paramilitares iban a pasar de una fase defensiva a una fase ofensiva, en la cual debían ir a combatir y que para ello contarían con todo el respaldo del Ejército. 136 Ampliación de indagatoria realizada el 29 de noviembre de 1995, páginas 7 y siguientes. Extractos de dichas declaraciones igualmente constan en la Revista Noche y Niebla, “Deuda con la Humanidad: Paramilitarismo de Estado en Colombia 1988-2003, “Bladimir” testigo de excepción sobre el accionar paramilitar en los territorios de la brigada No. 14 del ejército”, supra. 137 Los representantes hicieron referencia a las versiones libres de Ramón Isaza ante la Jurisdicción de Justicia y Paz de 2 de mayo, 7 de junio y 21 agosto de 2009. 138

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