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VIII.1
DESAPARICIÓN FORZADA DE WALTER MUNÁRRIZ ESCOBAR
DERECHOS A LA LIBERTAD PERSONAL89, INTEGRIDAD PERSONAL90, VIDA91 Y
RECONOCIMIENTO DE LA PERSONALIDAD JURÍDICA 92, EN RELACIÓN CON LA
OBLIGACIÓN DE RESPETAR LOS DERECHOS93
A.
Argumentos de la Comisión y las partes
60.
La Comisión señaló que “no existe controversia sobre el hecho de que el 20 de marzo de
1999 Walter Munárriz Escobar fue detenido en el Hospedaje Los Manolos por personal policial y
llevado a la Comisaría de Lircay, donde estuvo privado de libertad”, por lo que el primer
elemento constitutivo de la desaparición forzada, que es la privación de la libertad, se encuentra
satisfecho. La Comisión, sostuvo además, que le “corresponde al Estado demostrar su
afirmación sobre la alegada liberación a través de medios probatorios suficientes para desvirtuar
la participación de agentes estatales en la desaparición y su correspondiente responsabilidad”.
Asimismo, la Comisión consideró “que existen múltiples elementos circunstanciales que resultan
89
El artículo 7 de la Convención establece que: “1. Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad
personales. 2. Nadie puede ser privado de su libertad física, salvo por las causas y en las condiciones fijadas de
antemano por las Constituciones Políticas de los Estados Partes o por las leyes dictadas conforme a ellas. 3. Nadie
puede ser sometido a detención o encarcelamiento arbitrarios. 4. Toda persona detenida o retenida debe ser
informada de las razones de su detención y notificada, sin demora, del cargo o cargos formulados contra ella. 5.
Toda persona detenida o retenida debe ser llevada, sin demora, ante un juez u otro funcionario autorizado por la
ley para ejercer funciones judiciales y tendrá derecho a ser juzgada dentro de un plazo razonable o a ser puesta en
libertad, sin perjuicio de que continúe el proceso. Su libertad podrá estar condicionada a garantías que aseguren su
comparecencia en el juicio. 6. Toda persona privada de libertad tiene derecho a recurrir ante un juez o tribunal
competente, a fin de que éste decida, sin demora, sobre la legalidad de su arresto o detención y ordene su libertad
si el arresto o la detención fueran ilegales. En los Estados Partes cuyas leyes prevén que toda persona que se viera
amenazada de ser privada de su libertad tiene derecho a recurrir a un juez o tribunal competente a fin de que éste
decida sobre la legalidad de tal amenaza, dicho recurso no puede ser restringido ni abolido. Los recursos podrán
interponerse por sí o por otra persona. 7. Nadie será detenido por deudas. Este principio no limita los mandatos de
autoridad judicial competente dictados por incumplimientos de deberes alimentarios”.
90
El artículo 5 de la Convención establece que: “1. Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad
física, psíquica y moral. 2. Nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o
degradantes. Toda persona privada de libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser
humano. 3. La pena no puede trascender de la persona del delincuente. 4. Los procesados deben estar separados
de los condenados, salvo en circunstancias excepcionales, y serán sometidos a un tratamiento adecuado a su
condición de personas no condenadas. 5. Cuando los menores puedan ser procesados, deben ser separados de los
adultos y llevados ante tribunales especializados, con la mayor celeridad posible, para su tratamiento. 6. Las penas
privativas de la libertad tendrán como finalidad esencial la reforma y la readaptación social de los condenados”.
91
El artículo 4 de la Convención establece que: “1. Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este
derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado
de la vida arbitrariamente. 2. En los países que no han abolido la pena de muerte, ésta sólo podrá imponerse por
los delitos más graves, en cumplimiento de sentencia ejecutoriada de tribunal competente y de conformidad con
una ley que establezca tal pena, dictada con anterioridad a la comisión del delito. Tampoco se extenderá su
aplicación a delitos a los cuales no se la aplique actualmente. 3. No se restablecerá la pena de muerte en los
Estados que la han abolido. 4. En ningún caso se puede aplicar la pena de muerte por delitos políticos ni comunes
conexos con los políticos. 5. No se impondrá la pena de muerte a personas que, en el momento de la comisión del
delito, tuvieren menos de dieciocho años de edad o más de setenta, ni se le aplicará a las mujeres en estado de
gravidez. 6. Toda persona condenada a muerte tiene derecho a solicitar la amnistía, el indulto o la conmutación de
la pena, los cuales podrán ser concedidos en todos los casos. No se puede aplicar la pena de muerte mientras la
solicitud esté pendiente de decisión ante autoridad competente”.
92
El artículo 3 de la Convención establece que: “[t]oda persona tiene derecho al reconocimiento de su
personalidad jurídica.”.
93
El artículo 1.1 de la Convención establece que: “[L]os Estados Partes en esta Convención se comprometen a
respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que
esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones
políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra
condición social”.